La Comisión Europea recela de los ingresos públicos

20.000 millones de diferencia entre la previsión del Gobierno y Bruselas

Bruselas estima que los ingresos en 2015 equivaldrán al 36,9% del PIB frente al 38,8% del Gobierno

Las cifras de la Comisión ponen en duda que la reforma fiscal solo incluya rebajas impositivas

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. EFE

Las previsiones presentadas hoy por la Comisión Europea van en línea con las estimaciones del Gobierno, salvo en un punto esencial: el déficit público de 2015. Bruselas estima que los números rojos cerrarán este año en el 5,6%, el mismo nivel que prevé el Gobierno (5,5%). Sin embargo, en 2015, la Comisión Europea augura que el déficit público escalará hasta el 6,1% y Hacienda rebaja esa cifra hasta el 4,2%. 

Una diferencia que se explica por la distinta evolución que uno y otro organismo prevé en la recaudación fiscal. Así, el programa de estabilidad elaborado por el Gobierno de Mariano Rajoy señala que los ingresos públicos alcanzarán en 2015 el 38,8% del PIB, mientras que Bruselas prevé que los recursos públicos se queden en el 36,9% del PIB. Entre ambas cifras hay una diferencia de algo más de 20.000 millones de euros. 

Los números del Gobierno español tienen en cuenta que este año se aprobará la reforma fiscal que, según el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, no incorporará subidas impositivas salvo aquellas impuestas por la legislación europea. De hecho, prevé que la rebaja del IRPF y de Sociedades que incorporará la reforma fiscal permitirá un ahorro de 2.485 millones y 607 millones, respectivamente.  

Las previsiones de Bruselas no contemplan los efectos de una reforma fiscal que todavía no se ha aprobado. Parten de la legislación actual, que contempla que la subida del IRPF y del IBI que entró en vigor en 2012 dejará de tener efecto en 2015. Bajo esta premisa, la Comisión Europea sostiene que, a pesar de que España registrará el próximo año un crecimiento del 2,1%, los ingresos sufrirán un retroceso y pasarán del 38,1% del PIB al 36,9% del PIB.

Las cifras de la Comisión ponen en duda de que la reforma fiscal que pretende impulsar el Gobierno solo pueda incluir rebajas tributarias. A pesar de que Montoro aseguró que no habría subidas fiscales, el programa de estabilidad que el Gobierno remitió a Bruselas abre la puerta a elevar los impuestos a los propietarios de vivienda. Por otra parte, a instancias de Bruselas, Hacienda subirá el IVA a ciertos productos sanitarios y pondrá en marcha el nuevo impuesto sobre transacciones financieras. Sin embargo, ello no explica la diferencia de 20.000 millones en las previsiones de ingresos del Gobierno de Rajoy y de Bruselas. 

Es posible que Hacienda sobrestime los ingresos derivados de la recuperación o que Bruselas infravalore esa variable. Otra posibilidad es que la reforma fiscal incluya medidas que supongan un incremento de la factura tributaria de los contribuyentes.