Nuevo cuadro macroeconómico del Ejecutivo

El Gobierno eleva la previsión del PIB y espera crear 600.000 empleos en dos años

El déficit terminará el año en el 5,5%, y 2015 en el 4,2%

La reforma fiscal ingresará 5.000 millones menos de IRPF entre 2015 y 2016

Guindos fía la mejora del PIB a la demanda privada y el repunte de la inversión

El Gobierno mantiene la confianza en que la recuperación económica se consolide y consiga generar empleo a buen ritmo. A pesar de la débil EPA del primer trimestre, que arrojó una pérdida de 184.000 puestos de trabajo, el Ejecutivo espera crear 600.000 empleos entre 2014 y 2015. En este plazo calcula una bajada del paro de 800.000 personas, merced al descenso de la población activa, según el cuadro de previsiones macroeconómicas presentado hoy tras el Consejo de ministros. La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría ha estado flanqueada por los titulares de Economía, Luis de Guindos, y Hacienda, Cristóbal Montoro.

La tasa de paro, así, cerraría este año por debajo del 25% y seguiría descendiendo hasta bajar del 20% en el año 2017. En términos del PIB, el Gobierno calcula, tal y como se esperaba, que la economía crecerá este año un 1,2%, un 1,8% en 2015. Hasta ahora la previsión oficial era de un crecimiento den 0,7% en 2014. El crecimiento de la economía alcanzaría el 3% en 2017, último año para el que el Gobierno da previsiones.

Luis de Guindos, ministro de Economía, ha asegurado no obstante que estas previsiones son conservadoras, y destaca que es la tercera revisión al alza de las previsiones de 2014. “España tiene un crecimiento más sostenible y con mucha menor vulnerabilidad”, aseguró, destacando que desde este año espera una aportación positiva tanto de la demanda interna como del sector exterior. Algo, asegura, que no sucedía desde 1997.

Para este año Guindos espera que la mejora del consumo privado tire de la economía, pasando de caer el 2,1% en 2013 a crecer el 1,4% y seguir acelerando posteriormente. El Ejecutivo prevé también que la inversión salga de números rojos y aumente un 0,5%, impulsada por los bienes de equipo. La construcción seguirá siendo un lastre para el crecimiento.

En términos de déficit, el Ejecutivo espera reducir 1,1 puntos el desequilibrio de las cuentas públicas, pasando del 6,6% de 2013 a un 5,5% que estaría por debajo de las exigencias de Bruselas (5,9%). Para 2015 el déficit pasaría al 4,2%, también en línea con las exigencias de la UE. Bajaría al 1,1% en 2017.

Esta reducción de los números rojos vendrá, este año, por un aumento de los ingresos (del 37,8% al 38,5% del PIB) ligado a la mejora económica. Después el Gobierno calcula un paulatino pero abultado descenso del gasto público, del 44% actual al 40,1% del PIB en 2017. Preguntado al respecto, el titular de Hacienda ha asegurado que no habrá más recortes, y que el descenso se deberá a la reforma de la administración y a que el mayor crecimiento hará crecer el PIB.

En cuanto a los ingresos fiscales, el Ejecutivo prevé que el efecto de la reforma fiscal, que el Ejecutivo presentará en junio, supondrá una recaudación de 5.000 millones menos en el IRPF entre 2015 y 2016, cuando entrará en vigor, y de otros 2.600 millones en el impuesto de sociedades. “Vamos a bajar los impuestos”, ha señalado el titular de la cartera de Hacienda.

Además, Montoro ha insistido en que España va a elevar su capacidad de financiación de su economía respecto al exterior, algo que, asegura, es clave para un crecimiento sostenible. “No recortamos el déficit por inspiración idelológica, sino porque es necesario”, remachó, antes de insistir en la necesidad de rebajar el peso del gasto público.