El 85% aprueba el preacuerdo ente el Sepla y la dirección

Los pilotos de Iberia ratifican su nuevo convenio y la paz social

El presidente de Iberia, Luis Gallego, y el representante de Sepla, Justo Peral, firmaron el preacuerdo laboral de los pilotos el pasado 13 de febrero en Madrid.
El presidente de Iberia, Luis Gallego, y el representante de Sepla, Justo Peral, firmaron el preacuerdo laboral de los pilotos el pasado 13 de febrero en Madrid.

Abrieron el camino en febrero a la paz social en Iberia, pero los pilotos de la aerolínea han sido los últimos en dar su firma definitiva al plan de mejora de productividad que supone la entrada en vigor del VIII convenio colectivo. El texto se ha visto arropado con un 85% de los votos a favor.

Sobre un censo de 1.370 trabajadores han acudido a votar un total de 1.053, lo que representa una participación del 76,8%. Desde el Sepla se resalta el “apoyo masivo” a las nuevas condiciones laborales negociadas a lo largo de los últimos meses con el equipo que lidera el presidente Luis Gallego.

Tras este refrendo, el acuerdo definitivo será firmado mañana viernes en la sede de Iberia. Un acto similar previo tuvo lugar ante los medios de comunicación el 13 de febrero, cuando Luis Gallego rubricó el preacuerdo junto al jefe sindical de la sección del Sepla en Iberia, Justo Peral.

Cuatro años de tranquilidad

La entrada en vigor del VIII convenio de los pilotos de Iberia es sinónimo de paz social hasta el 31 de diciembre de 2017. Peral manifestó ayer que habría sido imposible la firma “sin la unidad demostrada por el colectivo”. Desde la dirección del Sepla en Iberia se ha agradecido “el apoyo en todo momento en la búsqueda del objetivo compartido de devolver el crecimiento y el desarrollo sostenible de Iberia”. El sindicato también ha resaltado que el nuevo convenio respeta “la progresión profesional de los pilotos y los integra en un proyecto que permita recuperar el liderazgo de Iberia y de Barajas”.

El convenio incluye un programa de recorte de la plantilla a través de bajas voluntarias. Fuentes cercanas a la negociación aseguran que el actual grado de producción de Iberia podría atenderse con un millar de pilotos, por lo que sobrarían casi 400. El ERE voluntario estará vigente hasta finales de 2017 e incluye prejubilaciones, bajas incentivadas y recolocaciones.

Las jubilaciones anticipadas se cubren con el pago del 30% del salario. Las bajas se pagan a 35 días por año trabajado, con un límite de 30 mensualidades y un mínimo de un año de salario. Y las recolocaciones dan la posibilidad de vuelta a la aerolínea a partir de los dos años de la salida. El personal que se apunte a esta última opción cobrará un 40% de la indemnización que le corresponde por despido. A la hora del retorno, deberá devolver ese dinero si reingresan en el puesto que ocupaban; se quedan ese cheque si se integran en la cola del escalafón, y cobrarían el 60% que no han percibido si no vuelven.

Los pilotos que sigan en Iberia mantendrán una rebaja salarial del 14%, más la congelación de los complementos. Además, han accedido a volar 850 horas al año, frente a las poco más de 600 horas anuales de servicio que prestaban hasta ahora. Otra concesión es la de rebajar el número de pilotos en vuelos transoceánicos.

Los miembros de este colectivo venían ingresando en Iberia con un salario anual mínimo de 67.000 euros. El laudo de Jaime Montalvo rebajó ese nivel de entrada a 29.000 euros y ahora se eleva a 35.000 euros.

IAG recibe un 30% más de pasajeros hasta marzo

British Airways tira del tráfico de IAG, a la vista de las estadísticas del primer trimestre, mientras Iberia arroja decrecimientos en el arranque del ejercicio 2014. El holding de aerolíneas transportó 15,28 millones de pasajeros hasta finales de marzo, lo que supone un incremento del 29,8% respecto al mismo periodo de 2013. El avance es de algo menos del 6% si no se tiene en cuenta a Vueling. Esta última se incorporó al grupo a finales de abril de 2013.

La ocupación de los aviones ha sido del 76,7% de media, lo que supone un descenso de 0,7 puntos. En la parte positiva, el tráfico de negocios mejora un 8,6%.

Hasta finales de marzo, Iberia ve caer la demanda un 4,6%, medida en pasajeros transportados por kilómetro. Por su parte, la oferta de asientos de la española es un 3,3% inferior a la de los tres primeros meses de 2013.

British Airways aumentó la oferta de asientos un 5,9%, mientras la demanda arroja una mejora del 4,9%.

Vueling, por último, declara un avance del 28,3% en pasajeros por kilómetro operado. La disponibilidad de asientos también ha subido un 24% en estos tres meses.

IAG aclaró que tanto el tráfico como el coeficiente de ocupación se vieron afectados por el efecto del lanzamiento de rutas este mes y por la Semana Santa, que el año pasado cayó en marzo, mientras que este año se celebra en abril.

La incorporación de Vueling ha motivado que durante este primer trimestre crezcan un 66,6% los pasajeros en los mercados domésticos de IAG (Reino Unido, España e Italia), hasta los 3,9 millones de viajeros. Sin la aerolínea catalana, el alza es del 4%.

IAG declara 6,7 millones de pasajeros en el resto de rutas europeas, lo que implica un incremento del 35% (8,7% sin Vueling). En Latinoamérica, el grupo redujo un 6,6% el número de clientes, hasta algo más de un millón, tras recortar un 2,5% su oferta y registrar una caída de la demanda por kilómetro del 4,7%. La ocupación en este mercado, atendido principalmente por Iberia, fue del 81,4%, 1,9 puntos porcentuales menos.