Editorial

El hito de la Tasa Tobin

El acuerdo alcanzado ayer en Atenas por el Ecofin para aplicar un impuesto sobre las transacciones financieras, la denominada tasa Tobin, concreta por primera vez una propuesta colocada sobre la mesa hace ya tres años. El gravamen, que en un principio recaerá sobre todas las operaciones de compraventa de acciones, aspira a recaudar 35.000 millones de euros al año y podría comenzar a aplicarse en 2015. Según la propuesta de la Comisión Europea, el nuevo tributo impondrá un gravamen del 0,1% sobre cada operación. A falta de detalles concretos, ello supone que una compraventa de acciones de 10.000 euros abonaría 10 euros.

El pacto alcanzado en Atenas supone un hito histórico en la política fiscal europea, al tratarse de un impuesto armonizado que incluye a varios países. Pero ha sido suscrito únicamente por 11 Estados de la Eurozona y cuenta con el rechazo de Gobiernos como el de Holanda y Reino Unido. Es precisamente esa circunstancia –el hecho de que se trate de un proyecto legislativo en el que no participan todos los socios– lo que hace necesario perfilar la propuesta con las obligadas dosis de prudencia. Más aún en unos mercados financieros en los que no existen fronteras.