Cide HC-Energía, la eléctrica municipal de Ceuta y Gaselec venderán a tarifa

Las eléctricas de Unesa pierden el 'monopolio' de los domésticos

La lista de comercializadoras de referencia pasa de cinco a ocho

Las que se incorporan reciben la noticia por sorpresa

Consumidor consultando una factura
Consumidor consultando una factura

Una de las medidas inesperadas de la propuesta de real decreto por el que se fija el nuevo mecanismo de precios de la energía para los pequeños consumidores, es la ampliación de la lista de empresas que pueden suministrar en este mercado regulado, que pasan de cinco a ocho, rompiendo así el monopolio de las cinco grandes de Unesa.

 Así, además de Endesa, Iberdrola, Gas Natural Fenosa, EDP España y Eon España, a través de sus comercializadoras de referencia (hasta ahora denominadas CUR), a partir de abril estarán obligadas a suministrar a los consumidores con menos de 10 kW de potencia Cide HC-Energía, la Empresa de Alumbrado Eléctrico de Ceuta y Gaselec Diversificación. La sorpresa fue mayúscula para estas empresas a las que el ministerio no había advertido de su designación. Se trataba de una reclamación que venía de lejos, pero que llega en el peor momento.

Uno de los objetivos del real decreto es dar cumplimiento a una sentencia de abril de 2011 por la que el Supremo obligaba al Gobierno a nombrar a los CUR con criterios objetivos. La normativa por la que se creó en 2009 el llamado suministro de último recurso para ofrecer a los pequeños consumidores un precio regulado (el único que sobrevive tras una liberalización imparable) separó definitivamente la comercialización de la distribución. Así, las distribuidoras que hasta entonces eran las encargadas de vender a tarifa se quedaron sin clientes, que pasaron a ser suministrados por comercializadoras de nueva creación (las citadas CUR) habilitadas legalmenta para ello: las de las cinco eléctricas de Unesa.

Cientos de pequeñas distribuidoras, muchas de ellas centenarias, agrupadas en Cide y Aseme, se vieron discriminadas y recurrieron ante el Supremo, que les dio la razón cuando ya era tarde. El Gobierno argumentó que aquellas eran demasiado pequeñas para una actividad que requería músculo financiero, aunque la ley las protege de cualquier riresgo. Para evitar perder su cartera de clientes, muchas constituyeron comercializadoras en el mercado libre para seguir suministrandoles electricidad. Tal fue el caso de Cide, muchos de cuyos socios constituyeron una sociedad al 50% con HC Energía, filial de EDP, que suma ya 400.000 clientes, gran parte de menos de 10 kW.

La obligación que ahora se les impone, en un momento en que las eléctricas están forzando el traspaso de consumidores de tarifa al segmento liberalizado, puede resultar más un inconveniente que una ventaja. En cualquier caso, deberán crear una nueva filial para cumplir con la norma. El real decreto remitido el lunes a la CNMC, establece la obligación de asumir la función de comercializadora de referencia a aquellos grupos empresariales que hayan suministrado a más de 100.000 clientes de media en el año anterior o a 25.000 en el caso de Ceuta o Melilla.

Asimismo, podrán también solicitar la autorización para estar en la lista, aquellas compañías con 500.000 euros de capital;un mínimo de 25.000 clientes y una antigüedad de tres años.

El precio spot podría subir

El Ministerio de Industria ha decidido aplicar los precios reales del mercado mayorista de la electricidad (pool) a la factura de la luz de los pequeños conusmidores, sustituyendo así la referencia de los mercados a plazos que regían en el sistema de subastas eléctricas Cesur que ha eliminado por considerarlo demasiado oneroso.

La decisión no ha dejado de sorprender pues se trata, según fuentes del sector, “de un mercado viciado que no resulta el modelo ideal” y que el propio Gobierno, que prepara su reforma, ha criticado con dureza. Un precio spot que en estos momentos “está por los suelos gracias a que se está generando con tecnología barata”, señalan fuentes del ministerio que dirige José Manuel Soria.

Pero no siempre resultará así, pues se trata de un mercado en el que pesan los pecios volátiles de los combustibles.

Según aseguraba ayer un experto, como en los mercados a plazo se va a dejar de comprar energía, concretamente, el 20% de la demanda doméstica a través de la Cesur ya desaparecida, y es previsible una mayor venta de energías renovables, cogeneración y residuos en el pool tras ver desaparecer sus primas, es posible que a partir de ahora el precio a plazo (precio fijo) se vuelva más barato que comprar en el spot.

O que, al menos, desaparezca esa diferencia positiva a favor del precio a plazo.

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