Los tipos de interés diarios superan el precio oficial del dinero del 0,25%

Los bancos españoles devuelven 40.000 millones al BCE y el interbancario se tensa

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi.
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi. EFE

El Banco Central Europeo (BCE)y su examen, que incluye dos pruebas –la primera es un análisis de la calidad de los activos de la banca y la segunda, un test de estrés–, han causado estragos en las entidades financieras. Ante la necesidad de aparecer con el mejor aspecto posible en las pruebas, han acelerado las devoluciones del dinero de las megasubastas de liquidez de finales de 2011 y comienzos de 2012. 

Para compensar el descenso de la liquidez del sistema financiero –el colchón de dinero que los bancos tienen ocioso–, las entidades financieras han vuelto, aunque sea tímidamente, al mercado interbancario clásico. Ya ocurrió así en la recta final del año pasado, debido al miedo a que Draghi penalizara a las entidades que abusaran tanto de deuda soberana como de liquidez del Banco Central.

La banca española se puso manos a la obra y arregló los dos problemas de un plumazo. Vendió parte de su cartera de deuda soberana destinada a operaciones de trading y con ese dinero devolvió la liquidez que había tomado prestada de la ventanilla de Draghi.

Los bancos españoles reintegraron entre octubre y diciembre un total de 40.000 millones de euros. Este importe supone el 85% de la liquidez reembolsada en el último trimestre del año pasado por todas las entidades financieras de la zona euro, según los datos recopilados por el Banco de España.

Estas apresuradas devoluciones provocaron a su vez que el colchón de liquidez comenzara a adelgazar a finales de año. Los bancos europeos devolvieron en diciembre más de 50.000 millones de euros brutos, a un ritmo semanal de más de 10.000 millones. Un nivel mucho mayor que en meses anteriores o que la cifra de las dos primera semanas de enero, donde apenas han devuelto 1.000 millones en cada una. La razón de tanta prisa es que el examen que realizará el BCE se ceñirá solo a los datos de cierre del ejercicio 2013. 

La tensión en el mercado interbancario se disparó ante el aumento de demanda de dinero, motivada por la disminución del colchón de liquidez de la banca, que se sitúa ahora en el entorno de los 135.000 millones de euros, cuando en el verano de 2012 rozaba los 800.000 millones. El umbral que tradicionalmente se usa para calibrar el impacto del volumen de liquidez en el interbancario ronda los 200.000 millones. “No hay una relación directa. Es una variable a vigilar pero en principio una reducción del exceso de liquidez solo podría repercutir en los tipos si generase escasez”, apunta el José María Valle, analista de Ahorro Corporación. Lo que parece revelar el mercado es que los bancos disponen de liquidez pero no la están usando.

El punto álgido de estrés se produjo el último día de 2013, cuando el Eonia (el tipo de interés a que las entidades se prestan el dinero de un día para otro) alcanzó un récord en el 0,446%. “De entrada, es ilógico que superara el tipo de interés de referencia del dinero marcado por el BCE, pero puede entenderse que fue un momento puntual debido al temor ante el examen del BCE”, señala un operador del mercado interbancario.

Pese a que la tensión en el Eonia desapareció en las primeras sesiones del presente ejercicio, como era de esperar –el día 6 bajó al 0,096%–, la tranquilidad no ha durado mucho.

El último cambio del Eonia, de ayer, fue al 0,359%, de nuevo por encima del 0,25% del precio del dinero. La escalada desde los 0,147 puntos porcentuales del miércoles de la semana pasada asciende al 144%. También en los índices euríbor se detecta tensión, si bien la diferencia respecto al Eonia es que estos índices se conforman con encuestas y no con transacciones reales. El euríbor a un mes concluyó ayer en el 0,24%, máximos desde julio de 2012; el tres meses, en el 0,302%, se sitúa en récord desde agosto del año pasado.

Las regulación internacional aprieta más al sector 

Las normas surgidas para evitar que vuelvan a repetirse problemas como los surgidas en el sistema financiero desde la quiebra de Lehman Brothers apunta a que se penalizarán los beneficios más especulativos de la banca. Desde el departamento de tesorería de una entidad financiera explican que las futuras normas castigarán también los beneficios obtenidos con las carteras de trading. “El objetivo, como ocurre en Estados Unidos con las Volcker y Dodd-Frank, es que los bancos asuman menos riesgos en sus carteras. Para ello también están todas las normas derivadas del reglamento Emir (European Market Infrastructure Regulation).

Por su parte, las normas internacionales de banca, conocidas como Basilea III, aprietan desde el pasado 1 de enero un poco más a las entidades financieras. Desde comienzos de 2013 ya entraron en vigor diversas de las exigencias de Basilea III, aunque todas ellas serán de obligado y pleno cumplimiento solo a comienzos de 2019. En todo caso, aspectos de la normativa ya han comenzado a estar activos a partir del pasado 1 de enero, como la cuestión de los activos fiscales diferidos.
Además de los nuevos deberes en cuanto a solvencia, Basilea III exigirá en 2018 una ratio de apalancamiento, que limitará las inversiones; en 2015 tendrá que cumplirse con la ratio de liquidez a corto plazo, que estimulará la demanda de activos líquidos; y en 2016 estará la de liquidez a largo plazo, que penalizará la financiación en el mercado mayorista.

El pasado 12 de enero, el Comité de Basilea publicó una batería de documentos que marcan el camino de la futura regulación del sector financiero.

En estos informes, se esbozan los criterios para poner en marcha la ratio de apalancamiento, así como las ratios de liquidez a corto plazo y a largo plazo. Esta última incluirá penalizaciones a la liquidez obtenida en la ventanilla del Banco Central Europeo (BCE).

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