El Foco

Bienvenido Mr. Rajoy

La visita del presidente Rajoy a Washington se produce al principio de un año decisivo para Europa. Bruselas debe impedir que las elecciones al Parlamento Europeo y la aprobación de un nuevo equipo de comisarios retrasen el avance hacia una unión bancaria y fiscal. El presidente Obama ha sufrido un desgaste político interno considerable por el fiasco de la aplicación de su programa de cobertura sanitaria. Sus intentos de reformar el sistema de inmigración, el sistema tributario o acotar la venta de armas semiautomáticas se estrellarán contra la oposición republicana en la Cámara de Representantes. El ámbito internacional tradicionalmente ofrece al presidente en su segundo mandato mayores posibilidades de éxito. Por ello, Obama se ha volcado en la negociación con la UE de un Acuerdo Transatlántico sobre Comercio e Inversión (ATCI). EEUU ha sido uno de los motores de la integración europea desde el Plan Marshall en 1947. EEUU y la UE son las dos primeras potencias económicas mundiales. Generan el 50% del PIB y el 30% del comercio internacional. El ACTI pretende eliminar trabas administrativas y aduaneras al comercio transatlántico (los aranceles son muy reducidos) y armonizar estándares en sectores tan dispares como los servicios financieros, la agricultura o las TIC. Muchos productos y servicios se fabrican u ofrecen siguiendo regulaciones técnicas, medioambientales, de protección del consumidor y laborales dispares. Un DVD comprado en EEUU no se puede visualizar en un portátil fabricado en Europa, y una impresora comprada en EEUU no funciona con cartuchos europeos. El Centro de Investigación de Política Económica estima que con el ACTI la UE lograría un aumento de 545 euros en los ingresos de un hogar medio. Un mercado común transatlántico crearía un marco regulador en materia laboral, medioambiental y de responsabilidad social corporativa que las potencias emergentes no podrían ignorar y que facilitaría la adopción de estándares de gobernanza económica global a través del G20.

Obama recibe a Rajoy a pocos días de que el primero pronuncie su discurso sobre el estado de la nación. Espectacular contraste con el próximo cumplimiento del décimo aniversario de la ignominiosa retirada súbita sin consulta de las tropas españolas en Irak por parte de Zapatero con arenga desde Túnez animando a la comunidad internacional a seguir su ejemplo, hecho que provocó la mayor crisis diplomática entre EEUU y España desde la llegada del Sr. Marshall en forma de Eisenhower en 1959. Desesperados embajadores españoles en Washington soportaron el bochorno de que el presidente de la entonces novena economía mundial no fuera invitado en siete años a la Casa Blanca, mientras jefes de gobierno de diminutos países lo lograban. Guiado por su sentido común y de estado y asesorado por colaboradores fieles y sabios como García Margallo y Jorge Moragas, Rajoy llega hoy a la Casa Blanca.

La eurozona debe dotarse de un supervisor bancario capaz de recapitalizar bancos sistémicos en caso de dificultades con fondos europeos y de cerrarlos de forma ordenada en caso de que no lo sean, así como un mecanismo europeo de garantía de depósitos. Los reguladores a ambos lados del Atlántico contarán así con la infraestructura institucional indispensable para coordinar una respuesta eficaz. EEUU está creciendo entre el 2 y el 3% y ha reducido su tasa de paro al 7% en parte debido a la rápida reacción de la administración Bush, la Reserva Federal y el presidente Obama en las semanas y meses posteriores a la quiebra de Lehman Brothers en septiembre de 2008.

Rajoy acude a Washington con la autoridad moral que le otorga haber desplegado el mayor programa reformista y liberalizador de nuestra economía y administración pública desde la Transición. Aunque impopulares, las reformas estructurales y la austeridad que los españoles están soportando nos están sacando de la crisis mediante un crecimiento vertiginoso de nuestras exportaciones a todos los continentes.

Rajoy puede y debe recabar un mayor apoyo de Obama para convencer a Merkel sobre la necesidad de combinar austeridad con medidas de estímulo a corto plazo. Todos los economistas coinciden en destacar que no volverá un crecimiento económico capaz de generar empleo de forma sostenida si Berlín no entiende que la tripleta de austeridad, restricción del crédito y desapalancamiento del sector privado debe acompañarse de estímulos fiscales. En junio de 2012, el Consejo Europeo pactó financiación sustancial en formas de bonos proyecto del BEI y partidas del presupuesto de la UE para las economías periféricas. El sacrificio que están realizando los españoles permite a Rajoy reclamar a Obama que, junto con otras potencias, doblegue la resistencia teutona a aplicar dichos acuerdos.

Aaron Brickman es un buen amigo y Director Ejecutivo Adjunto de Select USA, la institución federal encargada de atraer inversión directa extranjera (IDE) hacia los EEUU. Me describía la semana pasada el salto cualitativo que han realizado las empresas españolas en diez años en este país. Somos ahora la novena potencia con más stock acumulado de IDE en EEUU (51.000 millones de dólares), superando incluso a Australia, Italia y Méjico. Entre 2003 y 2013, empresas españolas emprendieron 429 proyectos de inversión. Se argumentará que Iberdrola, Abengoa, Gamesa, Grifols, Abertis, Banco Santander, BBVA y otras multinacionales y empresas en EEUU están generando empleo para americanos. Es cierto (81.500, concretamente), pero no lo es menos que los beneficios de dichas empresas, las sinergias que desarrollan con sus socios, el know-how y la experiencia que obtienen mediante su presencia en América del Norte realzan la marca España, sanean unas cuentas lastradas por el desplome de la demanda interna en la península y generan una mayor demanda de exportaciones españolas.

Obama y los líderes de las potencias emergentes compiten por la inversión de empresas españolas. Una mayor presencia en un mercado de 300 millones de personas también consolida nuestra presencia en América Latina. Los 53 millones de ciudadanos (17%) de origen hispano están protagonizando un baby boom demográfico en unos EEUU dónde se puede vivir ya sin hablar inglés. Las empresas españolas han sido reacias en el pasado a entrar en mercados ya consolidados. Sin embargo, EEUU ofrece un entorno atractivo para el inversor: ausencia de corrupción, infraestructuras de calidad, seguridad legal, una moneda infravalorada frente al euro ¡y 53 millones de consumidores que ya saben castellano!

Los republicanos no se moderarán ni resolverán sus disputas internas a tiempo para derrotarla a Hillary Clinton en noviembre de 2016, cuando se celebrarán también las próximas elecciones generales españolas. Con el beneplácito del presidente Rajoy, imagino una visita de nuestra actual vicepresidenta al frente del gobierno a una Casa Blanca ocupada por Hillary Clinton.

Alexandre Muns Rubiol es profesor de la Escuela de Administración de Empresas (EAE) y ex encargado de redacción de discursos y asesor del presidente del Banco Mundial y del presidente del Banco Europeo para la Reconstrucción y Desarrollo (BERD).

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