Editorial

Todo es poco por el empleo juvenil

España tiene en paro a un 57% de sus jóvenes, y es el país más castigado en esta franja demográfica por la crisis, con la única excepción de Grecia (58%), y todas las políticas encaminadas a reducir tal losa económica y social serán pocas hasta que no se consiga. Por ello, es España también el país de la Unión Europea que más presupuesto logró del nuevo programa de estímulo al empleo juvenil, dotado con 6.000 millones para 2014 y 2015. En concreto, tiene asignado por Bruselas 1.887 millones de euros, aunque no ha recibido ni un solo euro todavía.

El Ministerio de Empleo tiene ya identificados los programas de estímulos que cofinanciará con la citada partida, sobre todo costes asociados a la generación de empleo y al emprendimiento de nuevos proyectos económicos, tales como cotizaciones. Aunque la partida comunitaria financiará parte del gasto ya contraído en 2013, el Gobierno debe intensificar las ayudas aunque corra de su bolsillo, puesto que cada empleo que se crea tiene un efecto multiplicador tanto en cuentas públicas (más ingresos fiscales y por cuotas, menos gastos en desempleo) como en la actividad económica por la generación de nuevas rentas. Y debe acoplar los estímulos a los nuevos formatos de contratación. El empleo debe convertirse cuando antes en un motor adicional del crecimiento.

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