15 asños después de su apertura
Juanjo López, en la puerta de su restaurante.
Juanjo López, en la puerta de su restaurante.

Incombustible La Tasquita de Enfrente

Los callos, la ensaladilla rusa y la gamba roja de Denia son tres clásicos

Tiene una de las cartas más completas de vinos y de champanes

Juanjo López no quiere que la gente vaya solo a comer a su casa, sino que desea que vivan toda una experiencia, lo que se traduce en el caso de La Tasquita de Enfrente en una devoción por el producto. Pocos pero muy buenos proveedores ha sido la máxima de este cocinero, de origen asturiano y criado entre fogones, cuya carrera profesional empezó en el sector de los seguros, donde llegó a ser director general.

Tras este coqueteo con el mundo empresarial, decidió colgar la corbata (de hecho tiene una colección expuesta en la entrada del restaurante) y ponerse el mandil. El negocio lo inició, justo enfrente de donde está ubicada La Tasquita de Enfrente, el padre, Serafín López, que abrió hace medio siglo La Gran Tasca, donde se cocinaba un recetario tradicional. El hijo tomó las riendas y convirtió su tasquita en un lugar de culto, renovando y jugando con sabores y texturas, convirtiéndolo en un lugar de culto y adaptándolo a los nuevos tiempos gastronómicos.

Los callos de La Tasquita.
Los callos de La Tasquita.

Ahora se cumplen tres lustros desde que comenzó esta nueva etapa y se mantiene entre los mejores restaurantes de la capital. Dispone de ocho mesas y para conmemorar su 50 aniversario ha preparado un menú denominado 50x50 (50 años y 50 euros). Se trata de cinco platos en el que se encuentran algunas de las propuestas clásicas de La Tasquita, elaboradas con producto siempre de temporada, cuidando todos los puntos de elaboración, otra seña de identidad de este cocinero, obsesionado por la perfección. Ahora, por ejemplo, es tiempo de caza, de setas, de trufa, también de angulas en tres vuelcos.

Y siempre tiene en carta, aunque lo habitual es que se cante en mesa, su ya famosa ensaladilla rusa, que acompaña con erizo de mar o con caviar de trufa, o la gamba roja de Denia, cocida levemente en sal de mar. Otro de sus platos emblemáticos son los callos, la sopa de ajo, el falso steak tartar. De los elegantes postres, donde destaca la falsa torrija de la sala y del vino, se ocupa Abraham Maciñeiras. Tiene una de las cartas más completas de champanes.  Precio medio: 65 euros.

La Tasquita de Enfrente: Calle Ballesta, 6. Madrid. Teléfono 915 325 449.

Normas