La inmobiliaria propone a los acreedores quedarse con los mejores activos
Castellana 200, de Reyal Urbis.
Castellana 200, de Reyal Urbis.

Reyal presenta un convenio preliminar que aboca al grupo a la liquidación

La inmobiliaria de Rafael Santamaría debe 732 millones a Sareb y 463 millones a Hacienda

La compañía pretende quedarse con activos valorados en 200 millones

Presenta un incidente concursal contra Sareb y ralentiza el proceso

Tras presentar el segundo mayor concurso de acreedores de una empresa española, Reyal Urbis pretende seguir operando quedándose con los mejores activos de la compañía y dejar a los acreedores con suelos devaluados y quitas sobre la deuda que iría pagando en varios años.

La inmobiliaria presidida por Rafael Santamaría, que debe 463 millones a Hacienda, ha presentado una propuesta preliminar de convenio en la que propone quedarse con activos valorados en total en casi 200 millones.

Los principales acreedores del grupo, además de Hacienda, la Sareb (con 732 millones de deuda), rechazarán estas pretensiones, aseguran fuentes conocedoras de las negociaciones. Si la empresa presidida por Rafael Santamaría, con una deuda total de 4.188 millones, mantiene esa propuesta “no tendrá más salida que la liquidación”, advierten.

Reyal Urbis solicitó su entrada en concurso de acreedores el pasado 19 de febrero, el segundo mayor concurso de una compañía española, tras el de Martinsa Fadesa (que alcanzó los 7.000 millones de euros de deuda). En su propuesta preliminar de convenio la inmobiliaria propone a la banca acreedora cancelar las garantías hipotecarias sobre activos relevantes. A los acreedores con créditos privilegiados garantizados con hipoteca bilateral, como Sareb, Reyal entregará daciones en pago para cancelar los créditos. A la Agencia Tributaria, Reyal contempla adjudicar en dación en pago activos que garanticen su endeudamiento, y que Hacienda renuncie al cobro de su crédito calificado como subordinado.

Entre los activos inmobiliarios que Reyal pretende mantener, valorados en más de 97 millones, se encuentran los hoteles Atocha y La Plata, edificios en Madrid como el de O’Donell 56 o Ayala 3, y suelos en Algete y Altea.

La compañía controlada por Santamaría quiere seguir manteniendo además participaciones en sociedades como la que gestiona Castellana 200; en Reyal Hoteles; o en Urbis USA, entre otras. Estas participaciones están valoradas en cerca de 100 millones.

Informe de KPMG

Las dudas que plantean las pretensiones “fantasiosas” de Reyal Urbis, se suman a las malas perspectivas de negocio que presupone KPMG en un informe elaborado sobre el grupo, encargado por parte de los acreedores de la inmobiliaria.

En ese planteamiento de negocio realizado por la consultora, informan las fuentes consultadas, se considera que la inmobiliaria a penas logrará ingresos de aquí a 2020.

“Ha pasado casi un año desde el concurso y prácticamente no ha habido avance alguno en las negociaciones, la compañía no genera prácticamente caja y los pasivos del grupo superan en mucho el valor de los activos”, comentan.

Según concluye el informe concursal de la inmobiliaria elaborado por la consultora BDO –designado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores– y la Agencia Tributaria, Reyal Urbis presenta un agujero patrimonial de 1.699,36 millones de euros, dado que cuenta con activos por valor de 2.419,56 millones de euros para hacer frente a una deuda de 4.118,55 millones.

La compañía ralentiza el concurso

Reyal Urbis ha presentado un incidente concursal sobre la deuda de Sareb cuya resolución conlleva que el proceso en el que se encuentra la inmobiliaria se dilate “unos meses”, explican fuentes que participan en las conversaciones con la empresa para alcanzar convenio.

La compañía, a la que la administración concursal le instó a alcanzar un acuerdo con sus acreedores el próximo mes de enero, ha informado al juez del concurso que “no está justificado convenientemente el traspaso de activos a Sareb”, por lo que trata de impugnar la cesión de créditos al organismo presidido por Belén Romana, que cuenta con un 45% de participación pública.

Los 732 millones de euros que Reyal debe a Sareb obedecen a las cesiones de créditos efectuadas por entidades de crédito al organismo, 460 millones de deuda traspasados por Bankia y otros 190 millones por NCG.

Sareb declinó ayer ampliar la información a este diario. Tampoco fue posible contactar, a última hora de la tarde de ayer, con la empresa.

 

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