Segunda mayor quiebra empresarial en España

Reyal fue a concurso un día antes de tener que pagar 76 millones a Hacienda

Reyal Urbis se declaró en concurso el 19 de febrero pasado.

El 20 de febrero vencía el pago a Hacienda 76,5 millones de euros de deuda.

El pasado 19 de febrero Reyal Urbis comunicó a la CNMV que el consejo de administración había “acordado llevar a cabo las actuaciones necesarias a efectos de presentar ante el juzgado competente la solicitud de concurso voluntario de acreedores”. Dos días después la inmobiliaria controlada por Rafael Santamaría confirmaba en otro comunicado al regulador del mercado que ese mismo día 19 había presentado “ante el juzgado competente la mencionada solicitud”.

De esta manera Reyal Urbis, con un pasivo de 4.301 millones de euros, informaba sobre el segundo mayor concurso de acreedores sucedido en España (Martinsa Fadesa se declaró en concurso en junio de 2008 con 7.000 millones de deuda).

La reciente publicación en la CNMV del informe financiero anual de 2012 de Reyal Urbis desvela que la inmobiliaria se acogió a la medida concursal –con lo que evita, mientras dure el periodo del concurso, el pago a acreedores– un día antes de tener que entregar a Hacienda 76,5 millones de euros.

“La sociedad”, dice el informe del pasado ejercicio de la inmobiliaria, “no ha atendido el primer vencimiento de los importes aplazados pendientes de pago con Hacienda Pública previsto para el 20 de febrero de 2013 por principal de 76.5 millones de euros más los intereses devengados a la fecha”.

La compañía explica que el aplazamiento del pago de “determinadas cuentas corrientes tributarias y los intereses de dichos aplazamientos devengados y no pagados al 31 de diciembre” ascienden en total a 372,8 millones.

Este diario trató ayer de ampliar la información con la compañía, pero no fue posible. Un portavoz de Hacienda declinó hacer comentarios sobre particulares.

Durante este año Reyal Urbis tenía que afrontar el saldo pendiente de pago correspondiente al aplazamiento de pago de saldos corrientes tributarios del ejercicio 2008 por importe de 282 millones de euros; aplazamiento de actas firmadas en conformidad del ejercicio 2009 por importe de 10,6 millones de euros; aplazamiento de liquidaciones de IVA del ejercicio 2010 por importe de 8 millones de euros. En total, 300,6 millones de euros.

Reyal tenía marcadas en el calendario otras fechas durante este año en las que debía devolver las cantidades de pago pendientes a Hacienda, el 20 de mayo, el 20 de agosto y el 20 de noviembre. Reyal explica que en relación con esos aplazamientos mantiene formalizadas garantías sobre activos en forma de hipotecas de máximo por importe de 484,3 millones.

La compañía indica que tiene abiertos a inspección los cuatro últimos ejercicios, salvo para el impuesto de sociedades que son los cinco últimos ejercicios.

En junio de 2012 le fue comunicado a Reyal Urbis el inicio de investigaciones sobre: Impuesto sobre sociedades entre 2007 y 2010; IVA, entre 2008 y 2010; y retenciones e ingresosos a cuenta de rendimientos de trabajo, capital mobiliario, arrendamientos, imposición no residentes, declaración anual de operaciones y declaración recapitulativa intracomunitarias de bienes entre los años 2008 y 2010.

El grupo dice que de estas actuaciones podrían “derivarse pasivos fiscales de carácter contingente”, aunque asegura estimar que dichos pasivos “no serían significativos, estando los riesgos previsibles adecuadamente cubiertos con las provisiones constituidas al 31 de diciembre de 2012”. Hacienda designará uno de los administradores concursales que gestionará la empresa durante el concurso.

Minusvalías adicionales por valoración de activos

El auditor de las últimas cuentas de Reyal Urbis, Deloitte, advierte en su informe de auditoría del ejercicio 2012 de la inmobiliaria que podrían aparecer minusvalías adicionales por una menor valoración de los activos.

“En la determinación del valor de mercado de los activos inmobiliarios de la sociedad se han utilizado valoraciones realizadas por expertos independientes a 31/12/2012, que están basadas en estimaciones sobre flujos de caja futuros, rentabilidades esperadas y otras variables normales de negocio”, indica el auditor. “Considerando las desviaciones pasadas de los precios de venta de los activos inmobiliarios de la sociedad, la evolución en general de las valoraciones de activos inmobiliarios en los últimos meses y la actual situación concursal de la Sociedad, podrían ponerse de manifiesto minusvalías adicionales en el valor de realización de los activos inmobiliarios no registradas en las cuentas anuales”, añade.

A 31 de diciembre de 2012, “el valor razonable de los terrenos e inmubles terminados” de Reyal Urbis ascendía a 2.146,9 millones de euros, según valoraciones realizadas por la consultora inmobiliaria Jones Lang LaSalle. Un año antes el valor de los activos de la compañía, de acuerdo también a valoración de Jones Lang LaSalle, era de 3.024,5 millones.

Reyal explica en sus cuentas de 2012 que mantiene una provisión para existencias por valor de 1.123,5 millones. El grupo admite en su memoria del ejercicio pasado que la situación del mercado y su evolución futura “podría ocasionar diferencias entre el valor razonable de las existencias de la sociedad y el valor de realización efectivo de las mismas que se tratarían de forma prospectiva”.

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