Carlota Pi, cofundadora de la comercializadora eléctrica Holaluz.com
Carlota Pi, cofundadora de Holaluz.com.
Carlota Pi, cofundadora de Holaluz.com.

“Competir con las grandes eléctricas es factible y real”

La compañía es la ganadora de la subasta popular lanzada por la OCU

Taller de análisis de factura eléctrica en el máster de Eficiencia Energética de la Universidad de Barcelona. En el grupo de estudiantes de la ingeniera industrial Carlota Pi hay economistas, ambientalistas e ingenieros como ella.

El objetivo del taller es analizar qué se paga en el recibo de la luz y por qué conceptos. “Nos pasamos cuatro horas analizándolo y, al final, lo sacamos, pero podría estar más claro para generar ahorro”, recuerda.

De eso se trata para esta joven que, junto a sus socios Oriol Vila y Ferran Nogué, ha fundado la pequeña comercializadora Holaluz.com.

La compañía, creada en 2010, ha dado un paso hasta ahora inédito en España:ganar la primera subasta popular organizada por los usuarios a través de la OCU para intentar rebajar el precio del recibo de la luz ante la nueva subida incluida en la reforma eléctrica del Gobierno.

"Que la gente se esté planteando con qué compañía contrata la luz es importante, muestra que los clientes pueden escoger”

“Nuestra oferta económica se conocerá el próximo 4 de noviembre y los usuarios decidirán entonces si se quedan con nosotros”. Hasta 477.000 personas respondieron a la iniciativa, pero en la compañía estiman que de esa avalancha se quedarán con ellos entre el 8% y el 30% de clientes, lo que les convertiría de golpe en una de las principales comercializadoras independientes de España.

¿Garantiza su oferta ahorros a los consumidores? “Dependerá del contrato que tenga cada cual, pero todos se ahorrarán dinero”, comenta Pi. La compañía calcula un ahorro mínimo de 49 euros anuales, aunque el margen es estrecho.

La mitad de los usuarios que acudieron a la oferta de la OCU pagan la tarifa de último recurso (TUR), según las estimaciones de Holaluz.com. Resultará difícil competir con ese precio regulado para clientes con menos de 10 kilovatios de potencia contratada, o sea, la mayoría de hogares en España.

“Es verdad que si las cinco comercializadoras autorizadas a ofrecer la TUR (Endesa, Iberdrola, Unión Fenosa, Hidrocantábrico y Eon) pierden dinero, el Estado responde; nosotros lo vamos a hacer solos, pero es posible, es cuestión de tener ganas”. Y en cualquier caso, “a saber qué precio fijarán en la nueva TUR”, remacha Pi, en referencia a la eliminación de esta tarifa en la reforma eléctrica, pendiente de ser aprobada por el Congreso.

Ahora que la potencia contratada (la parte fija del recibo) subirá y cuando España ha escalado hasta ponerse la primera en el ranking de países con la electricidad más cara de Europa, ya no es descabellado que los particulares acudan al mercado libre, pagando en función de los cambios horarios en la tarifa.

Holaluz ya ofrece esta posibilidad a las pequeñas y medianas empresas, pero ahora ampliará su oferta a los clientes domésticos. “A lo mejor un mes pagas más, pero al cabo de uno, dos o tres años todos ahorran una media del 20%”.

Para Pi y sus socios, la respuesta de casi 500.000 personas a la subasta no responde únicamente a una cuestión de ahorro. “Desde que la ganamos está siendo una locura, la gente se hace cliente sin conocer nuestra oferta, solo saben que quieren cambiar”. “Es un cambio de chip. Que la gente se esté planteando con qué compañía contrata la electricidad es muy importante, muestra la capacidad activa de los clientes de escoger”.

Con el aluvión de potenciales usuarios, el plan de crecimiento que estos tres emprendedores tenían para un año se ha reducido a dos meses. “La competencia es factible y real, hay muchas cosas que pueden hacerse para ahorrar”, prosigue Pi.

Por ejemplo, asesorar a sus 25.000 clientes actuales sobre el término de potencia que mejor se adapta a sus necesidades. “Les aconsejamos contratar menos electricidad si es más de la que necesitan, es cuestión de usarla de forma inteligente”.

La empresa ofrece un servicio gratuito de factura previa y acaba con los recibos por un consumo estimado. “Avisamos a nuestros clientes a través del teléfono inteligente de cuánto les vamos a facturar y solo en base a lo que han consumido ese mes”.

Que esta compañía ofrezca principalmente electricidad renovable no ha sido un factor relevante para ganar la subasta. “Nos examinaron sobre todo en base al precio, pero no en aspectos como este, que para nosotros era muy importante”.

La comercializadora tiene suscritos acuerdos con productores de distintas tecnologías limpias de energía hidráulica, solar, biogás o termoeléctrica, por los que obtienen certificados de origen de electricidad verde de la Comisión Nacional de la Energía (CNE), una vía para estimular la generación de energía de origen renovable y su entrada en la red eléctrica, en la que son prioritarias.

Las firmas independientes crecen

Carlota Pi, junto a sus socios Oriol Vila y Ferran Nogué, en las oficinas de la compañía en Barcelona.
Carlota Pi, junto a sus socios Oriol Vila y Ferran Nogué, en las oficinas de la compañía en Barcelona.

La liberalización del mercado eléctrico en Europa lanzada en 2007 está menos asentada en España que en otros países. Alemania, por ejemplo, cuenta con unas 60 comercializadoras, el doble de las que operan aquí en el mercado libre.

Pero desde 2010 este mercado se está abriendo a nuevas empresas que han ampliado su oferta de electricidad a las energías renovables.

Ese año nació Som Energia, una cooperativa creada en el entorno de la Universidad de Gerona que vende energía exclusivamente de origen renovable e invierte en la generación de electricidad verde.

La cooperativa lleva invertidos cerca de cuatro millones de euros y ha alcanzado 10.558 socios, gran parte de ellos llegados tras la última reforma eléctrica del Gobierno, que prevé un nuevo aumento del recibo de la luz y penaliza la generación de renovables al imponer una rentabilidad mínima del 7,5% para las instalaciones.

Como esta iniciativa, han ido surgiendo cooperativas en Galicia, País Vasco, Cantabria, Asturias y Andalucía con el mismo modelo, aunque por el momento absorben muy pocos clientes de la tarta eléctrica.

“Tener acuerdos con los productores de energía renovable, prioritaria al entrar en el sistema eléctrico, asegura que las renovables estén funcionando. Al final, por el hecho de encender la luz hay un molino que está operando”, comenta Carlota Pi, cofundadora de la comercializadora Holaluz, ganadora de la subasta masiva organizada por la asociación de consumidores OCU y a la que han acudido 477.000 clientes.

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