Energía
Tendido eléctrico con aerogeneradores eólicos de fondo.
Tendido eléctrico con aerogeneradores eólicos de fondo.

Las comercializadoras verdes buscan un hueco en el mercado

Aún no son muchas, pero aspiran a hacerse un hueco en la venta de electricidad en España. No son comercializadoras al uso, lo suyo es vender energía solo de origen renovable, con el fin último de dar aire al sistema eléctrico tal y como está planteado, con cerca del 90% de la venta de energía eléctrica concentrada en cinco operadores.
Estas empresas existían antes de la última reforma eléctrica del Gobierno presentada en julio, pero el anuncio de otro aumento en la tarifa de la luz –un 3,2%, en vigor desde agosto– dentro del paquete de medidas contemplado en la norma ha empujado a los consumidores a buscar alternativas de ahorro. “El día que se publicó la reforma, se quintuplicaron las visitas a nuestra web”, comentan en Gesternova, una de las primeras comercializadoras verdes que han surgido en España, con 8.000 clientes.
La compañía, que facturó 160 millones de euros en 2012, ofrece a los clientes domésticos que se vayan con ellos un precio similar al de la tarifa de último recurso (TUR), a la que ahora tienen acceso solo algunas de las principales comercializadoras. La nueva regulación aprobada por el Gobierno, pendiente de ser publicada, amplía la posibilidad de que nuevas compañías puedan participar en el suministro de último recurso, una tarifa regulada por el Gobierno y a la que tienen derecho los consumidores de hasta 10 kW de electricidad.
La reforma también pone fin a esta tarifa, que ahora pasará a llamarse “precio voluntario al pequeño consumidor”, dirigida a los usuarios de menos de 10 kW y sobre el cual las comercializadoras sí podrán ofrecer descuentos.
En la TUR, normalmente la tarifa más barata para el usuario, se encuentra el 70% de los consumidores domésticos. De modo que, por ahora, las comercializadoras que no pueden ofrecer la TUR ofrecen precios similares para captar clientes. Aunque económicamente les genera menos ingresos, les compensa como reclamo y fomenta la competencia.

Aunque el cambio de comercializadora a una operadora verde no garantiza un ahorro en el recibo, “si la gente demanda renovables, al otro lado se fomenta el consumo. Cuanto más diversificada sea la generación mayor será la competencia y menor acabará siendo el precio en el mercado mayorista”, reflexiona una de estas empresas.

Otras comercializadoras están dando un paso más, organizándose en cooperativas de usuarios que invierten en producción de renovables y comercializan electricidad para reinvertir los beneficios en la generación con plantas propias. La catalana Som Energia, pionera en esta línea, ya aglutina a casi 5.000 socios.

Proyectos similares están creándose en Galicia, Andalucía, Cantabria y País Vasco. La pequeñísima Zencer, que por el momento aglutina a 200 personas, es una de las pocas que compra electricidad directamente en el mercado mayorista para eliminar intermediarios y ofrecer una rebaja en el recibo de la luz.

Todas estas iniciativas advierten de que ahora que la reforma eléctrica penaliza la producción casera de electricidad y las primas a las renovables han prácticamente desaparecido, el camino para ofrecer una alternativa real a los consumidores no va a resultar fácil. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) lanzó este mes la primera iniciativa en España para organizar una compra masiva de electricidad por los consumidores.

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