El grupo estudia ampliar su participación en el banco turco Garanti
Ángel Cano, consejero delegado de BBVA
Ángel Cano, consejero delegado de BBVA

China mina las estimaciones de beneficio de BBVA para este año

El grupo gana 3.077 millones hasta septiembre, el 85,8% más, aunque en España pierde 368 millones

Las estimaciones de beneficios internas que manejaba BBVA para este año se han venido abajo de un plumazo. El cambio contable de su participación en China Citic, tras la venta de un 5,1% la semana pasada –mantiene un 9,9% de este banco– ha tenido un efecto negativo en sus estimaciones. En junio preveía cerrar el año con un beneficio atribuido ligeramente superior a los 4.000 millones de euros, pero la operación de China generará en su cuenta de resultados del último trimestre unas minusvalías de 2.300 millones de euros que se restarán directamente del beneficio del presente ejercicio. De esta forma, el banco no solo ha tenido que renunciar a sus estimaciones de resultados, sino que ha tenido que recortar el dividendo a cuenta de este año en 5 céntimos.

BBVA cerró los nueve primeros meses con un beneficio atribuido de 3.077 millones de euros, un 85,8% más que un año antes. Este crecimiento del resultado, aunque llamativo, se consigue gracias a las menores provisiones en este periodo y a las plusvalías apuntadas hasta la fecha, ya que como ocurre en el resto de los bancos que han presentado resultados los márgenes siguen descendiendo tanto en la cuenta global como en España, que en el caso de BBVA representa el 29% de su margen bruto.

La entidad cuenta aún con unas plusvalías de 750 millones –incluido el dividendo de 100 millones de Telefónica– que se apuntará en el cuarto trimestre, y que compensará parte del impacto negativo de China. De esta forma, el grupo cerrará el año con unas ganancias inferiores a las de septiembre. Estarán entre 2.000 millones a los 2.500 millones, explican varios analistas, y siempre que no haya nuevas sorpresas negativas ni ventas de activos.

A excepción del impacto negativo de China, España ha vuelto a ser la principal lacra del grupo. Su actividad comercial generó un beneficio de 477 millones de euros, con una caída del 53,8%. El descenso del resultado se produce desde el inicio de la cuenta, desde el margen de intereses, que baja el 19,5%, como consecuencia de la caída del crédito, los tipos de interés y, sobre todo, por la eliminación de la cláusula suelo, que ha restado 263 millones de euros.

Otro impacto negativo han sido las provisiones extra por 600 millones de euros que ha realizado en el trimestre el banco por la reclasificación que ha tenido que hacer de cartera de créditos refinanciados por exigencia del Banco de España y que ha ascendido a 3.800 millones de euros.

Pero a la actividad comercial del país hay que restar las pérdidas de 845 millones generadas por su actividad inmobiliaria. Así, España suma números rojos de 368 millones. La morosidad en el país, cinluido el ladrillo, es del 10%. (Santander es del 9%).

México, su principal fuente de beneficios, obtuvo unas ganancias de 1.292 millones de euros, un 5,2% más que un año antes. Este país aporta el 28% de los ingresos, un punto menos que España. La cuenta de resultados de México es positiva desde el margen de intereses. BBVA confía en Turquía, y más en concreto en Garanti, banco en el que tiene una participación del 25%, “como motor” de futuro para el banco. El grupo, de hecho, espera subir su participación en esta entidad. Los países emergentes aportan el 58% de los ingresos. Ángel Cano, consejero delegado de BBVA, explicó el viernes que el grupo sigue confiando en China, y no solo mantendrá la participación del 9,9%, sino que quieren aumentar sus acuerdos con China Citic. También aseguró que si no hubiera sido por la penalización de Basilea III al capital por las participaciones financieras, la entidad no hubiera vendido el 5,1% de este banco.

Baja el dividendo y gira al pago en metálico otra vez

Una de las sorpresas que guardaba el viernes BBVA en el cajón fue la de su cambio radical en su política de retribución al accionista. El banco ha vuelto a optar por el pago en metálico de todo el dividendo. El objetivo es abonar a sus 980.481 accionistas su dividendo en efectivo a partir de 2014 y eliminar el pago en acciones o scrip dividend. Antes, este año, reduce la remuneración a sus titulares. Su intención es alcanzar un porcentaje de los beneficios destinado a dividendos (pay out), de entre el 35% y el 40%. Ángel Cano justificó este giro a las recomendaciones del FMI y del Banco de España. Además, se evita así la dilución de la acción que provoca el pago en papeles. Se trata de pagar el dividendo en función del beneficio generado, de modo que se fija un porcentaje del capital que se destina al pago al accionista y con el restante 60% o 65% se puede seguir creciendo, explicó Cano. BBVA daba la opción hasta ahora de abonar dos pagos en acciones o en caja, y los otros dos en efectivo. Para el último dividendo a cuenta de 2013, que pagará en enero, entregará a los accionistas 0,17 euros por acción en abril, mediante el sistema de dividendo scrip dividend. Este pago reduce así el dividendo en 5 céntimos sobre lo recibido un año antes, que fue 42 céntimos frente a los 37 de 2013. Más del 88% de su accionariado reclamaba hasta ahora recibir su pago en acciones.

Normas