Wang Jianlin
Caricatura de Wang Jianlin
Caricatura de Wang Jianlin

El magnate cinéfilo

Hasta hace poco, Wang Jianlin (Sichuan, China, 1954) era prácticamente un desconocido fuera de China. No obstante, su nombre está empezando a sonar con mucha fuerza. Es presidente y fundador de Dalian Wanda Group, empresa líder de negocio inmobiliario, nacida en 1988, que se ha expandido hacia otros sectores: propiedad comercial, hoteles de lujo, turismo, industria cultural y centros comerciales. Una de las claves de su éxito fue establecerse en Dalian, una de las primeras ciudades que se abrieron a la inversión extranjera.

Este hombre, que pasó más de una década en el Ejército chino antes de fundar Dalian Wanda, está empezando a acaparar la atención en nuestro país, ya que quiere invertir en España. Jianlin ha asegurado que se está pensando si construirá o comprará un hotel y además quiere invertir “en el sector del ocio”. Sus antecedentes son la (muy sonada) adquisición de la cadena de cines AMC en EE UU por 2.600 millones de dólares (1.927 millones de euros), que le hace el primer propietario mundial de salas de cine.

El magnate chino, casado y padre de un hijo, se queja por no tener nada de tiempo libre y dice que nuestro país le gusta mucho. Ya tiene inversiones en Reino Unido –donde posee la fábrica de embarcaciones de lujo Sunseeker International, las que aparecen en las películas de James Bond–, así que sus tres próximos destinos son España, Bélgica y EE UU. Jianlin declaraba el fin de semana pasado que ha enviado empleados a nuestro país “para identificar proyectos interesantes y que están en contacto con agencias locales”.

Además, Jianlin acaba de firmar varios acuerdos para que jóvenes futbolistas chinos puedan aprender de los profesionales del balón españoles, a quienes él tanto admira. Su afición por el fútbol le ha llevado a invertir unos 500 millones de yuanes (62,5 millones de euros) en la Asociación China de Fútbol, la misma que fichó sin buenos resultados al español José Antonio Camacho como seleccionador nacional.

Por otra parte, este fan del Real Madrid está entregado a la consolidación del proyecto de un Hollywood en su país de origen. El fin de semana pasado presentó un proyecto de gran envergadura en la ciudad costera de Qingdao –al este de China–. Construirá un parque de 540 hectáreas con 20 platós de cine, incluido el más grande del mundo, con un escenario subacuático permanente. Además, un museo de cera, un puerto deportivo, un salón del automóvil y hoteles de lujo completarán estas instalaciones. Este aficionado a comprar ropa en las tiendas de la avenida de los Campos Elíseos de París prevé tener dicho proyecto abierto al público en 2017.

Las intenciones del influyente empresario, con oficina en un piso número 25 en el complejo Wanda Plaza de Pekín, son las de crear la sede del cine oriental en una ciudad que compartirá muchas características con la de EE UU. Incluso ha conseguido la autorización de la industria de Hollywood para celebrar un día del Oscar en el nuevo Festival Internacional de Cine de Qingdao en 2016. En esta ciudad, pretende grabar 100 producciones chinas y 30 extranjeras al año. Jianlin, que dirige hoteles de hasta siete estrellas y es el mayor operador de cine en su país, quiere establecer sólidas relaciones de colaboración entre la industria del celuloide china y la de Hollywood. De hecho, el empresario ha producido El hombre del Tai-chi –la primera película de Keanu Reeves como director– y ha promocionado producciones chinas fuera de su país, como Police Story 2013, de Jackie Chan.

Asegura que se está pensando si construirá o comprará un hotel y además quiere invertir “en el sector del ocio”

Le apoyan profesionales del cine chinos como Jet Li, pero también internacionales: Leonardo Di Caprio, Nicole Kidman, John Travolta, Catherine Zeta-Jones y Ewan McGregor, entre otros, como clara señal de que sus intenciones pueden hacerse realidad, ya que el mundo occidental quiere obtener beneficios del mercado chino.

El presidente de Dalian Wanda, que deleita a sus empleados cantándoles canciones folclóricas tibetanas y mongolas, dice que en 2018 los ingresos por taquilla del cine chino superarán a los que genera Hollywood –y llegarán a duplicarlos en 2023–. En la actualidad, la industria cultural supone el 2% del producto interior bruto del país asiático, frente al 20% de EE UU.

A nivel global, la revista Forbes y la publicación china Hurun le consideran el hombre más rico del país asiático desde el pasado 19 de agosto. Asimismo, este empresario, que pasó de la miseria de la Revolución Cultural de Mao Tse-tung a ser uno de los primeros de su país en tener jet privado, ha conseguido alcanzar el puesto número 128 en la lista de personas con más riqueza a nivel mundial, por delante de multimillonarios como por ejemplo Giorgio Armani. Su fortuna ronda los 135.000 millones de yuanes (más de 16.630 millones de euros o 22.000 millones de dólares).

El número 1 de los 300 multimillonarios chinos ha desmentido tener ninguna relación fuera de lo estrictamente profesional con Bo Xilai, dirigente político que acaba de ser condenado a cadena perpetua por corrupción y abuso de poder. Jianlin sostiene: “Somos de las pocas empresas que podemos decir en público que no pagamos sobornos”.

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