Las ventas de bienes españoles suponen ya el 1,93% del total mundial
El empuje del sector exterior devuelve la cuota exportadora a niveles de 2004

El empuje del sector exterior devuelve la cuota exportadora a niveles de 2004

Las ventas al exterior han subido un 7,3% en la primera mitad de este año.

Es el mayor en la zona euro y el tercero en el mundo, por detrás de Reino Unido y China.

El milagro del sector exterior sigue alcanzando hitos inimaginables hace apenas cuatro años. En 2009, las ventas españolas al exterior retrocedieron un 22% arrastradas por el efecto de la caída de Lehman Brothers. Desde esa fecha, las exportaciones han ido adquiriendo velocidad de crucero mientras que las importaciones, lastradas por un desplome del consumo y de la inversión, han ido en dirección contraria. La combinación de ambos factores llevó a la economía española a registrar superávit comercial en abril, algo inédito desde 1971, y a obtener en el primer semestre de 2013 el mayor crecimiento dentro de la zona euro, muy por encima de Alemania o Francia.

Ese buen tono le va a permitir superar otro umbral próximamente. Los datos provisionales de la Organización Mundial del Comercio, a los que ha tenido acceso CincoDías y que se harán públicos en los próximos días, muestran como las exportaciones españolas han registrado en la primera mitad de 2013 el tercer mayor incremento del mundo, con un avance del 7,3% respecto al mismo período del ejercicio anterior. Tan solo Reino Unido y China, con un 15,30% y un 10,30% respectivamente, aparecen por encima de España. Ambas economías se han visto muy favorecidas por la debilidad de sus dos monedas (libra esterlina y yuan) frente a las otras dos grandes divisas (euros y dólar), lo que les ha abaratado sus ventas al exterior y les ha permitido registrar unos incrementos inusuales.

China y Reino Unido han superado a España por el fuerte abaratamiento de sus divisas

El avance de las exportaciones españolas se ha producido, además, en un contexto de enfriamiento comercial ante la recesión en la zona euro, de la que salió oficialmente en julio, y de mayor debilidad de las emergentes. Todo ello se ha dejado sentir en la evolución de los intercambios mundiales, que apenas crecieron un 1,4% en ese período, y en el de las grandes economías exportadoras. Los datos provisionales de la OMC, correspondientes a 70 grandes economías que suponen el 90% del PIB mundial, constatan el impacto negativo que han tenido ambos factores sobre el sector exterior de las veinte naciones más exportadoras, excepto en el caso de Reino Unido, China y España.

Las tres naciones han visto como su cuota exportadora (la participación en el conjunto de las ventas de bienes en el mundo) ha crecido significativamente. La cuota de España ha pasado del 1,84% con la que cerró en 2012 al 1,93% en el primer semestre de este año, lo que supone un incremento del 6%. La secretaría de Estado de Comercio augura que las ventas al exterior cerrarán este año con un crecimiento del 9%, con lo que todo apunta a que esta cuota se mantendría en los mismos niveles a final de año. De este modo regresaría a niveles que no alcanzaba desde 2004.

China es la gran beneficiada del movimiento asimétrico de las exportaciones en el mundo. La cuota mundial se eleva al 12,78%, lo que le permite situarse en posición destacada como la nación más exportadora del mundo, ya muy alejada de EE UU (9,48%) y Alemania (8,72%). Por su parte, el impulso de las ventas al exterior en Reino Unido le ha permitido escalar tres posiciones en el ranking mundial. Con una cuota del 3,37% en el comercio mundial ha superado a tres países (Corea, Rusia e Italia).

Los estímulos al crecimiento, a debate en el G20

Los líderes del G20 (las veinte naciones más ricas del mundo) celebran desde hoy su cumbre anual en la ciudad rusa de San Petersburgo. Los técnicos del G20 ya negociaban desde el miércoles la docena de documentos que rubricarán los jefes de Estado y Gobierno durante los dos días que durará la reunión. En las conversaciones volverá a surgir, al igual que en los últimos foros internacionales, el debate entre austeridad o estímulos para impulsar el crecimiento mundial.

El jueves por la tarde, los líderes del G-20 mantendrán una primera reunión para hablar del crecimiento económico y la economía global, tras lo cual se desplazarán a la localidad de Peterhof para mantener una cena de trabajo en la que se tratará, entre otros asuntos, el desarrollo sostenible, según la agenda adelantada por el Kremlin. La segunda jornada empezará con una temprana reunión entre el presidente ruso y los agentes sociales del G20, tras la que los mandatarios volverán a sentarse a la mesa para centrarse en las inversiones, los estímulos al crecimiento económico y la creación de puestos de trabajo.

El empuje del sector exterior devuelve la cuota exportadora a niveles de 2004

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