Balance del primer año de copago farmacéutico
Ministra de Sanidad, Ana Mato.
Ministra de Sanidad, Ana Mato.

El copago farmacéutico ahorra 2.000 millones en su primer año de vigencia

Cataluña, Andalucía y Valencia son las autonomías más beneficadas por la medida

El PSOE denuncia que la medida ha costado 384 millones de euros a los pensionistas

El copago farmacéutico ha supuesto un balón de oxígeno para las cuentas autonómicas. En su primer año de vigencia ha generado un ahorro de 2.000 millones de euros. La mitad se ha concentrado en Cataluña, Andalucía y Valencia.

 Los ajustes aprobados por el Estado en sanidad y educación han tenido un efecto balsámico en las deterioradas cuentas públicas autonómicas. Buena prueba de ello es el importante ahorro de gasto que han logrado con el copago farmacéutico. Desde su entrada en vigor el 1 de julio de 2012, esta medida, que incrementaba la aportación que tenían que hacer los ciudadanos por la compra de medicamentos financiados por la Seguridad Social, ha beneficiado especialmente a a las comunidades autónomas más castigadas por la crisis. En el primer año de vigencia del copago, las regiones que más han ahorrado en el último año han sido Asturias, con una reducción del gasto interanual del 21,69% y Castilla y León, con un 21,64%, según los datos del Ministerio de Sanidad. Les siguen Cataluña (-21,5%), Galicia (-20,5%) y Castilla-La Mancha (-20,03%).

En total, el descenso medio mensual del gasto farmacéutico se situó en el 18%, llegando hasta el 25% en algunos casos. Sin embargo, en datos absolutos, Andalucía, Cataluña y la Comunidad Valenciana han sido las más beneficiadas, ya que concentran casi la mitad del ahorro. Un balón de oxígeno para esas tres comunidades que tienen el acceso a los mercados cerrado y que han solicitado ayuda de nuevo al Fondo de Liquidez Autonómica (FLA). Entre las tres han consumido el 80% de los recursos proporcionados hasta marzo de 2013.

El nuevo sistema de participación del usuario en farmacia, que obligaba incluso a los pensionistas a realizar una pequeña aportación del 10%, ha generado un ahorro de casi 2.000 millones de euros (42 euros por habitante). En concreto, son 1.976 millones los que se han conseguido ahorrar, con un impacto relevante en el número de recetas y en el gasto medio por receta. En doce meses, las comunidades han prescrito 144 millones de recetas menos, lo que supone un descenso interanual del 14,7%. Con estos datos, el ministerio de Sanidad considera cumplido su objetivo de reducir el volumen de medicamentos que se dispensan pero no se utilizan.El gasto medio por receta se situó en 10,60 euros, con una variación interanual del -4,07%, gracias, según Sanidad, a medidas de contención del gasto tales como la revisión de precios de los medicamentos y el fomento de los genéricos, más económicos para los usuarios.

La lectura sobre el copago farmacéutico no es tan positiva desde la oposición.El portavoz socialista de Sanidad en el Congreso, José Martínez Olmos, denunció ayer que la medida aprobada por el Ejecutivo ha supuesto el pago adicional de 551 millones de euros por la adquisición de fármacos y que el 70% del total (384 millones) los han abonado pensionistas. Martínez Olmos acusó al Gobierno central de crear “barreras” para el acceso a los medicamentos en determinados sectores sociales. “El copago es un perjuicio a la salud y un incremento de la desigualdad”, apuntó.

 

La fugacidad de la tasa del euro por receta

La tasa del euro por receta hace referencia a una cantidad que debieron abonar los usuarios de Cataluña y de la Comunidad de Madrid al comprar un producto en la farmacia a través de una receta oficial del servicio de salud, según lo aprobado en la Ley de Presupuestos de cada autonomía. Cataluña fue la pionera, al establecer esta tasa a partir del 23 de junio de 2012. En Madrid se siguió el ejemplo a partir del 1 de enero de 2013. Sin embargo, el 23 de junio de 2013 en Cataluña y el 29 del mismo mes en Madrid, el Tribunal Constitucional suspendió de manera cautelar la aplicación del cobro de esta tasa.

La recaudación que consiguieron estas dos autonomías durante el breve periodo en que estuvo en vigor la medida ascendió a 45,7 millones de euros en Cataluña y a 4,5 millones en Madrid. Desde un primer momento se advirtió desde el Departamento de Sanidad de que esta tasa de un euro no tenía un fin recaudatorio, sino que pretendía promover una mayor responsabilidad de los ciudadanos en el consumo de los recursos y un mejor uso de los medicamentos y productos sanitarios.

En Cataluña, el Departamento de Salud advirtió de que esta medida tuvo un efecto disuasorio al reducirse un 21% la compra de medicamentos en este periodo de tiempo. Así, atribuyó al euro por receta buena parte de la reducción del gasto farmacéutico en Cataluña, que en 2012 disminuyó un 14,3% con respecto a 2011, ya que la tasa evitó que muchos ciudadanos comprasen medicamentos innecesarios para acumularlos. En cuanto a los usuarios madrileños, algunos de ellos viajaron a otras localidades cercanas, como Azuqueca de Henares (Castilla-La Mancha), para comprar sus medicamentos y evitar así el pago de la tasa en las farmacias.

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