Aprovecha la crisis para abrir agencias como imperan en Europa con cerca de 20 empleados

La banca da un giro a la sucursal tradicional e implanta la megaoficina

Ahora en los locales bancarios españoles trabajan una media de cuatro a seis empleados

Las nuevas agencias están totalmente automatizadas

El interior de una nueva oficina de BBVA
El interior de una nueva oficina de BBVA

La reconversión del sector financiero no solo afecta al número de entidades y oficinas. También ha calado en el modelo de sus sucursales y en la operativa con sus clientes. Las agencias son más grandes, totalmente automatizadas y con una media de 15 a 20 empleados, frente a los seis trabajadores actuales.

 Si algo había distinguido a España en todas las estadísticas mundiales era el elevado número de sucursales bancarias por cada 1.000 habitantes, que incluso comparaba con el número de bares. Pero la crisis económica por la que atraviesa el país desde hace un lustro, con una fuerte repercusión en el sector financiero han dado un vuelco incluso a estos dos tópicos españoles –muchas oficinas y muchos bares–.

La expansión de las cajas de ahorros al rebufo del boom inmobiliario hace más de 25 años, acompañado de la salida de sus regiones de origen llevó al sector a inundar las calles españolas de oficinas bancarias. 46.161 sucursales llegaron a operar en el país en 2008, con 278.073 empleados. Desde entonces, y motivados por el desplome del sector inmobiliario y la crisis económica, bancos y cajas iniciaron un ajuste que años más tarde, en 2011 se convirtió en una reestructuración de todo el sector, con un cierre masivo de oficinas. Era la reconversión del sistema financiero.

Esta transformación no solo ha afectado al número de sucursales operativas y a la desaparición de cerca del 50% del sector financiero. También ha tenido un efecto directo en la gestión con los clientes y en el modelo de las oficinas, que se ha acompañado de una revolución tecnológica en estas sucursales y en los hábitos de los usuarios bancarios, algo que se esperaba que fuera produciéndose poco a poco, pero que la crisis del sector ha acelerado, según explican todas las fuentes consultadas.

“Lo que se está transformando es el modelo de las oficinas tradicionales. En un futuro –que ya se ha iniciado– habrá menos sucursales, pero más grandes, más potentes y solventes, similares a las que operan en Europa”, explica el consejero delegado de CaixaBank, Juan María Nin. Su homólogo en BBVA, Ángel Cano, también coincide con la explicación de Nin.

CaixaBank y BBVA, de hecho, ya han comenzado a transformar sus sucursales. Son más diáfanas, con gestores y asesores financieros para atender a los clientes, con una media de 15 a 20 empleados por oficina, frente a los cuatro a seis que operaban en un mismo local hasta ahora. Eso sí. Estas nuevas agencias están totalmente automatizadas.

BBVA inauguró su oficina denominada Insignia en 2012, aunque será este año cuando comience a promocionarla y extender su implantación. En ella, los clientes disponen de asesoramiento especializado, además, ofrecen al usuario operaciones bancarias del día a día disponibles en el área que denominan banca fácil. En dicha área, el cliente entra en “un espacio acogedor donde puede realizar las operaciones que necesite, por sí mismo o con ayuda del personal”, explica el banco.

CaixaBank también ha iniciado la transformación de sus oficinas con modelos de sucursales muy grandes, en las que “trabajan una media de 15 a 20 empleados”, explican en la entidad.

 

España mantiene el liderazgo de oficinas por habitantes

El ajuste del sistema financiero español no finalizará hasta el próximo año. Desde que se inició en 2008 y hasta el primer trimestre de este año el cierre de oficinas y como consecuencia el despido de miles de empleados, se han clausurado 8.613 sucursales, un 18,7%, y han salido del sector 44.996 empleados, un 16,2% de los 278.073 trabajadores existentes en 2008.

Como es sabido la reducción de empleos y sucursales se han intensificado más en las cajas de ahorros, donde el ajuste ha sido del 26,6% en el caso del empleo y del 28,5% en el del cierre de locales. En los bancos las clausuras han llegado al 5,3% y los despidos al 4,6% de la plantilla.

Pese a ello, España sigue manteniendo el liderazgo europeo en número de oficinas por cada 10.000 habitantes, con 8,3 sucursales, según datos del BCE del pasado año. Le sigue Portugal, con 5,9 oficinas por cada 10.000 habitantes, la misma cifra que Francia. En Alemania el número se reduce a 4,4 agencias. En cuanto a empleados por oficina, se invierte el ranking. España ocupa el último lugar con 6,2 empleados por sucursal. En Italia trabajan 9,5 empleados, en Francia 11, en Alemania 18, mientras que en los Países Bajos el número se dispara a 42 personas por agencia, según el mismo estudio del BCE.

66.000 trabajadores menos hasta el próximo ejercicio

La reestructuración del sector financiero aún está pendiente de los últimos flecos. Pese a ello, todavía se destruirán unos miles de empleos más hasta que se produzca el ajuste pedido hace tiempo por el Gobierno, Banco de España e incluso recomendado por las autoridades europeas.

Desde que se inició el ajuste del sector en 2008 hasta 2014, y con los procesos de reestructuración anunciados pese a que no en todos los casos han sido iniciados, habrán salido del conjunto de las entidades financieras españolas 66.000 empleados, lo que supone el 24% del total de la plantilla que operaba hace seis años, según estimaciones del servicio de estudios de La Caixa.

De esta forma, el próximo año la plantilla que trabajará en el sector ascenderá a 212.073 empleados –el número puede crecer si hay nuevos procesos de ajuste–. Saldrán así otros 5.000 empleados en un año.

En cuanto al número de oficinas, estas pasarán de 37.548 existentes en la actualidad a 32.561 en un año, lo que supone un descenso de 13.600 sucursales sobre las que operaban en 2008, o lo que es lo mismo un 25% menos.

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