Decisión unánime del Tribunal Supremo

EE UU impide a un laboratorio patentar ADN humano

La decisión supone la retirada de las patentes defendidas por Myriad Genetics.

Fotografía fechada el 18 de enero de 2005 que muestra a una investigadora durante la realización de pruebas de ADN en un laboratorio de Fráncfort (Alemania). El Tribunal Supremo de Estados Unidos dictaminó por unanimidad hoy, jueves 13 de junio de 2013, que el ADN humano no puede ser patentado.
Fotografía fechada el 18 de enero de 2005 que muestra a una investigadora durante la realización de pruebas de ADN en un laboratorio de Fráncfort (Alemania). El Tribunal Supremo de Estados Unidos dictaminó por unanimidad hoy, jueves 13 de junio de 2013, que el ADN humano no puede ser patentado. EFE

El Tribunal Supremo de EE UU sentenció que los genes humanos no pueden ser patentados, con el argumento de que son productos de la naturaleza. Se trata de una de las decisiones judiciales más importantes realizadas en la era de la investigación molecular, al establecer nuevos límites a los laboratorios.

La sentencia implica la retirada de las patentes defendidas por la compañía Myriad Genetics de dos genes conocidos como BRCA1 y BRCA2, asociados con una mayor probabilidad de heredar el cáncer de mama o de ovario. Grupos de pacientes y médicos habían presentado una demanda contra las patentes de Myriad Genetics en 2009 al considerar que otorgaban a la compañía una posición de dominio de mercado al ofrecer exámenes de este tipo de cánceres.

Asimismo, explicaban que obstaculizaban la investigación médica por parte de otros laboratorios y científicos. Por su parte, Myriad Genetics, con sede en Utah (EE UU), defendía que la patente era pertinente ya que la empresa había “aislado” o “extraído” el contenido genético que estaba asociado a estas enfermedades y, por lo tanto, entraba en la categoría de invenciones humanas. Uno de sus fundadores, Mark Skolnick, fue el primer científico que pudo aislar y secuenciar ambos genes, y se aseguró sus patentes a mediados de la década de los 90.

Una prueba diagnóstica de 3.000 dólares

Los genes objeto de una intensa polémica en el campo investigador, los BRCA1 y BRCA2, se identifican con un mayor riesgo a padecer cáncer de mama o de ovario. El hecho de que Myriad tuviese en exclusiva la patente de su investigación le permitía cobrar hasta 3.000 dólares a cada paciente que estuviese interesado en comprobar que sus genes estaban o no en riesgo de contraer alguna enfermedad grave, según el Wall Street Journal, que cifraba en 200 euros el montante si no existiese la patente. Unos test que no se ven afectados por la sentencia y que en las últimas semanas ha estado de especial actualidad. La actriz Angelina Jolie desveló en mayo que se sometió a una doble mastectomía tras someterse a unos análisis de Myriad, que revelaron un riesgo hereditario muy alto a desarrollar cáncer de mama.

La compañía defendía que el avance médico es fruto de considerables inversiones financieras, por lo que la decisión de no permitir las patentes desincentivaría futuras investigaciones.La decisión del Tribunal Supremo obliga a cambios en la oficina federal de patentes, que ha permitido el registro de derechos de genes humanos desde 1982.

Pese al fallo en contra, adoptado de manera unánime por los nueve magistrados que componen el tribunal, éstos dejaron abierta la puerta a las patentes en el caso de una versión “sintética” de los genes porque esos sí serían una invención realizada por el hombre. La decisión permite salvar unos 62.000 millones de euros en derechos comprometidos en este tipo de genes, y para Myriad “una fuerte protección” a sus investigaciones.

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