Con tres votos a favor y dos en contra

El CSN acepta la petición de Nuclenor de aplazar el cierre de Garoña un año

Los consejeros del PPy Cíu, a favor

La central permanecerá sin combustible

Narbona denuncia presiones de Industria

Central de Garoña
Central de Garoña

Después de cuatro días de deliberaciones, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha acordado hoy por tres votos a favor y dos en contra dar el visto bueno a que el cierre de la central nuclear de Garoña, previsto para el 6 de julio, se demore durante un año más.

 Para ello, el organismo atómico autoriza al Ministerio de Industria a modificar la orden ministerial de junio del año pasado por la que se modificaba la decisión del Ejecutivo de Rodríguez Zapatero de julio de 2009 de cerrar la planta burgalesa en julio de este año. La modificación eliminaba la clausura de Garoña siempre, que su propietaria, Nuclenor (propiedad de Endesa e Iberdrola), solicitase su continuidad.

Algo que no ha hecho hasta ahora alegando que las inversiones a las que se le obliga y los nuevos impuestos nucleares no la hacían rentable. Sin embargo, a la vista de que el tiempo se agotaba, Nuclenor optó hace poco más de una semana por pedir un aplazamiento para su cierre, “en tanto se analiza su rentabilidad” y el Ministerio de Hacienda respondía a una consulta realizada por las eléctricas sobre la posible retroactividad de los nuevos tributos.

Concretamente, Nuclenor pidió que se elimine la fecha de extinción de la autorización de explotación en julio y que se le dé una autorización por otro año, periodo en el cual la central no operará.

Según una nota publicada por el CSN tras su decisión, el organismo ha puesto como condición que el titular no podrá introducir combustible en el reactor sin su autorización (Garoña está parada desde finales de año, cuando su propietaria decidió vaciar las barras de uranio del reactor para no pagar el impuesto que grava precisamente su contaminación).

Además, para realizar una hipotética carga, Garoña deberá realizar las modificaciones de diseño requeridas en anteriores informes del Consejo e instrucciones técnicas complementarias que figuran en la orden ministerial en la que se le autorizó mantener la explotación. Las inversiones relacionadas con los test de estrés realizados tras la catástrofe de Fukushima; se efectúe la inspección del reactor para descartar defectos como el de la central belga de Döel 3.

El informe, que asumirá sin ninguna duda el ministerio que dirige José Manuel Soria, que se felicitó por la solictud de Nuclenor, fue rechazado por las dos consejeras del PSOE, Cristina Narbona y Rosario Velasco, que publicarán el lunes un voto particular, y con el apoyo de los representantes del PP, el consejero Fernando Castelló y el presidente, Fernando Marti, así como el de CiU, Antonio Gurguí. El CSN señaló en su nota que la decisión se apoya en informes técnicos.

Narbona, que basa su rechazo en razones de índole legal y administrativo, ha denunciado las presiones ejercidas por el Gobierno para que el organismo se pronunciase “en un plazo y de una forma intolerable”, informa Europa Press.

Los ecologistas irán a los tribunales

Los distintos grupos ecologistas clamaron el viernes contra la decisión de CSN sobre Garoña. Greenpeace anunció que “reforzará” la denuncia en la Audiencia Nacional contra Industria después de la decidión del Consejo. En un comunicado, Greenpeace explicó que incluirá “esta vulneración del proceso reglamentario” establecido en el proceso de denuncia que mantiene abierto ante la Audiencia Nacional contra el ministerio “hasta conseguir que se declare la nulidad” de la orden de 3 de julio de 2012 que revocó el cierre de Garoña.

En general, las organizaciones ecologistas han lamentado “la pérdida de credibilidad” del CSN, que, en su opinión, se ha plegado al lobby nuclear. Los técnicos del Consejo deben elaborar un informe técnico que acompañará al dictamen que se enviará a Industria.

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