Cree que aumentan las probabilidades de que el país necesite un rescate

Moody's rebaja el rating de Eslovenia a 'bono basura'

La agencia de calificación crediticia Moody's ha rebajado este martes en dos escalones el rating de Eslovenia, desde 'Baa2' a 'Ba1' con perspectiva 'negativa', colocándolo así en la categoría denominada 'bono basura', ante las “inciertas perspectivas de financiación”, que aumentan la probabilidad de que el país necesite ayuda externa.

Moody's reconoce el éxito de las últimas emisiones de deuda de Eslovenia, que considera permitirán al país contar con la liquidez suficiente para satisfacer sus necesidades de financiación hasta finales de año, siempre y cuando no tenga que inyectar dinero en su sector bancario.

Sin embargo, advierte que el coste al que se financia sigue siendo elevado y es sensible a la confianza en los mercados financieros. “La vulnerabilidad de Eslovenia a impactos externos, como los provocados por la crisis de Chipre, podrían dificultar su financiación a tipos sostenibles, lo que incrementa la probabilidad de que la autoridades necesiten solicitar un programa de ayuda externa”, explica.

Otro de los factores que ha llevado a la agencia a rebajar su rating son las actuales turbulencias en el sector bancario del país y la “alta probabilidad” de que el Gobierno tenga que conceder más ayudas a la banca e inyectar capital. Así, advierte de que la calidad de los activos de las entidades se deterioró considerablemente en 2012 y ha continuado en esta línea desde entonces.

“Las autoridades han inyectado capital y prestando ayuda a los tres mayores bancos del país desde 2011, y Moody's espera que la calidad de los activos de los bancos siga deteriorándose dado el débil entorno económico”, explica la agencia, que prevé una contracción de la economía eslovena del 1,9% en 2013, para después crecer dos décimas en 2014.

En tercer lugar, justifica su decisión en el “sustancial incremento” de la deuda pública, que ha pasado desde el 22% en 2008 al 54,1% en 2012, pese a lo cual reconoce que sigue siendo la más baja de toda la eurozona, donde la media se sitúa en el 93%. En cambio, prevé que supere el 60% a finales de este año y no se estabilice hasta 2014-2015 por encima del 65%.

Aún así, avisa de que el techo que alcanzará la deuda es “incierto” y dependerá de si el sector bancario necesita nuevas ayudas, así como de los objetivos fiscales del nuevo gobierno, que es probable que sean menos ambiciosos que los del Ejecutivo anterior, y de la perspectiva macroeconómica. Esto conlleva el riesgo de que supere el 70%-75% del PIB.

Por otro parte, explica que ha decidido situar el rating de Eslovenia en perspectiva 'negativa' debido a los que desafíos del sector bancario son “sustanciales”, que se ven ampliados por el débil entorno macroeconómico e incrementan la posibilidad de pérdidas para los tenedores de deuda.

Eslovenia estaba tanteando el mercado de deuda para realizar su primera emisión de bonos de 2013, una colocación que ha suspendido tras el anuncio de rebaja de la cotización de Moody's. 

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