Tras cerrar el convenio

Figueruelas optará al plan industrial de GM

Empresa y sindicatos llegan a un acuerdo para cinco años

Imagen de la factoría de General Motors en Figueruelas.
Imagen de la factoría de General Motors en Figueruelas.

Con la presión de tener un acuerdo que presentar hoy a la cúpula de General Motors (GM) de Detroit, dirección y sindicatos de la planta de Opel en Figueruelas cerraban el sábado de madrugada el nuevo convenio colectivo que le coloca en disposición de optar al millonario plan de inversiones anunciado por el fabricante en Europa, que supondrá el lanzamiento de 23 nuevos modelos de Opel hasta 2016. Ambas partes conseguían salvar los obstáculos que bloquearon la negociación desde el inicio, y cerraban un acuerdo que exigirá nuevos esfuerzos a la plantilla en forma de contención salarial, reducción de pluses y mayor flexibilidad, a cambio de conservar todos los puestos de trabajo, las pausas diarias en producción, el turno de noche y el sistema de medición del rendimiento. Los sindicatos consiguen así salvar las líneas rojas marcadas desde el inicio de la negociación, y la empresa recibe un renovado compromiso de la plantilla, que ya ha aumentado su productividad un 25% y rebajado los costes un 30% en los últimos dos años.

El único trámite que queda es que los trabajadores ratifiquen el acuerdo en referéndum, que dar la luz verde definitiva. Después, le tocará el turno a la dirección de General Motors, que analizarán si lo planteado en el acuerdo es suficiente para asignar nuevos modelos. Desde los sindicatos se cree que esta misma semana podrían anunciarse decisiones al respecto, y se muestran convencidos de que serán en sentido positivo.

El acuerdo final consiguió salvar los escollos que durante la semana de reuniones parecían insalvables. La dirección de la fábrica ha accedido a conservar todas las pausas en el área de producción. A cambio, los trabajadores verán reducidos todos sus pluses en un 10%, y sufrirán una congelación salarial de dos años, con una revalorización asegurada del 1,25% sobre el IPC en 2015 y del 1,5% en 2016 y 2017 sujeta a beneficios de GMEspaña. También podrán ampliar el último turno de la semana en una hora por necesidades de la planta.

Unas condiciones que se suman a las aceptadas tras la entrada en quiebra de General Motors en 2008, y que llevó a un plan de recortes de gastos de 25,8 milones de euros al año en la fábrica que sigue vigente hasta 2014, y que incluyó congelaciones salariales en 2009 y 2010. Los sacrificios realizados en esos años ha sido tomado en cuenta por la empresa para ceder en algunos de los puntos más relevantes.

Ahora le toca a Detroit

GMEspaña ya puede presentar “la mejor foto posible” a los responsables de la compañía, tal y como pidió el vicepresidente de producción de Opel, Peter Thom. Los representantes sindicales se muestran “convencidísimos” de que el acuerdo alcanzado servirá para captar los nuevos las nuevas inversiones planteadas.

Figueruelas tiene comprometida la producción del Corsa en 2014, y seguirá fabricando el Meriva hasta 2016. Los representantes de los trabajadores creen que la asignación de dos vehículos más, junto a la fabricación del Corsa, sería lo ideal dada la capacidad de la factoría. Figueruelas es la mayor instalación que General Motors tiene en Europa, con más de 6.000 empleados y una capacidad de producción que puede alcanzar los 500.000 vehículos al año. La alianza con PSA podría contribuir a aumentar la carga de trabajo, así como la llegada a Europa de la producción de los Chevrolet que se venden en el continente, que ahora se realiza en Corea del Sur.

La cúpula de General Motors se reúne mañana en Alemania

Apenas un día después de finalizar el plazo para el acuerdo en Figueruelas, los máximos responsables de General Motors se reúnen en Alemania para analizar las últimas novedades del proceso de reestructuración de su negocio europeo. Aunque se quiere encuadrar en el contexto de una reunión periódica que tiene lugar cada tres meses, parece improbable que no se aborden temas como la situación de la fábrica zaragozana o de la de Bochum, en terreno alemán, la única de las cuatro factorías del país que no ha respaldado el convenio colectivo acordado entre la empresa y el sindicato mayoritario del metal alemán.

No parece una reunión más, teniendo en cuenta la fecha elegida y la insistencia por cerrar un pacto en Figueruelas para el día de hoy. Los responsables del fabricante norteamericano viajarán desde Detroit hasta la sede de Opel en Rüsselsheim, donde analizarán la situación con quien desde enero es presidente de la marca con funciones ejecutivas, Karl-Thomas Neumann. La cita está programada también para el próximo miércoles, mientras que para el jueves está convocada una reunión del propio Neumann con la canciller alemana, Angela Merkel, otro elemento que le resta normalidad a esta semana de reuniones.

Se trata de la primera cumbre entre los máximos responsables de General Motors y la dirección de Opel después de los acuerdos alcanzados en Alemania y en España, encuadrados en el plan Drive 2022, con el que GMpretende acabar al fin con los números rojos en su filial europea, algo que se sucede desde 1999.

Con este plan Opel quiere ahorrar 500 millones de dólares de costes fijos y volver a una situación de equilibrio financiero entre 2015 y 2016, con el lanzamiento de 23 nuevos modelos.

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