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Los BRICS, útiles como contrapeso

Los países BRICS avanzan poco a poco hacia una alternativa al bloque del dólar. Brasil y China dicen que utilizarán sus propias monedas para el comercio y que los cinco países siguen trabajando en crear un rival al Banco Mundial. Pese a algunas políticas erróneas, el grupo es un contrapeso útil a la economía global.

Las cumbres entre Brasil, Rusia, India y China se han celebrado anualmente desde 2009, con Sudráfica uniéndose a ellos en 2011. Entre todos, cuentan con casi la mitad de la población mundial, y su comercio de bienes y servicios totalizó 6,8 billones de dólares en 2011, el 15% del total mundial según cifras de Naciones Unidas. Es suficiente para darles un peso serio, y las cumbres tratan de aumentar su cooperación, con la esperanza de contrarrestar el poder económico de occidente y el llamado enfoque político consensuado de Washington.

El acuerdo entre China y Brasil prevé que hasta 30.000 millones de dólares de los 75.000 de comercio bilateral sean denominados en sus monedas nacionales, sacándolos de la zona de comercio en dólares. Los responsables financieros no llegaron tan lejos como esperaban en la creación de un banco de infraestructura para los BRICS, pero sigue en la agenda.

Cuentan con casi la mitad de la población mundial y el 15% del comercio global

Las economías BRICS tienen tipos de interés considerablemente más altos que las occidentales y unos déficits presupuestarios más bajos. Tienen numerosas imperfecciones, como sectores públicos sobredimensionados y, en algunos casos, una corrupción extendida. Pero esas imperfecciones son diferentes de las del mundo desarrollado, y por tanto es poco probable que se conviertan en críticas.

Las grandes diferencias entre los propios BRICS, su independencia feroz y una dosis de mutua desconfianza puede que limiten la integración. Y los problemas estructurales tienen a impedir que alcancen su pleno potencial económico. Sin embargo, con Europa, EE UU y Japón creciendo con lentitud y aplicando políticas monetarias y fiscales similares, incluso una alianza no tan estrecha debería ser de ayuda en caso de una crisis financiera.

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