Tribuna

¿Pueden ignorar los brókeres las redes sociales?

El ficticio Gordon Gekko de Wall Street popularizó la frase: “La información es el commodity más valioso que conozco”. Esta cita es más que apropiada en el día a día de unos mercados bursátiles cada vez más basados en el análisis automático de datos. La última contribución a esta avalancha de información es el análisis del social media. Los brókeres y otros participantes del mercado tienen ahora la capacidad de monitorizar la actividad en redes sociales a través de Twitter o Facebook, categorizando las conversaciones según el sentimiento que recojan y adaptando con ello las estrategias algorítmicas de trading.

Pero, ¿es esto algo nuevo? Realmente no lo es. El análisis del sentimiento de la conversación en las redes sociales no dista mucho de lo que los brókeres han estado haciendo durante décadas. Lo que ha cambiado es que las conversaciones relativas a las acciones ahora se tienen online, y que el sentimiento del público general puede ser agregado y computado por herramientas que predicen el posible movimiento de los precios. Redes sociales como Twitter han incrementado dramáticamente el volumen y la frecuencia de información relacionada con los precios. La existencia de herramientas como StockTwit –diseñada para mostrar el sentimiento de los usuarios de redes sociales– es la prueba de que las redes sociales tienen un lugar en el mundo de los mercados de capitales. La start-up ha recaudado ya 8,6 millones de dólares en financiación y cuenta con alrededor de 200.000 usuarios. Aspira a convertirse en la equivalente, a nivel financiero, de Facebook. Ha lanzado recientemente una nueva herramienta para los profesionales de las relaciones con los inversores dirigida a las empresas que comprenden la lista Fortune 500.

El volumen de actividad en las redes sociales puede ser útil no solo para los brókeres y traders. Los inversores también pueden entrar en escena, con gestores de carteras que eviten a los brókeres que empleen formas más tradicionales de evaluación de los datos. ¿Por qué un gestor de carteras tendría que invertir tiempo y dinero escuchando las recomendaciones de su bróker cuando podría invertir directamente en las herramientas de análisis apropiadas para evaluar la información por su cuenta? Al igual que los brókeres, los gestores de carteras pueden analizar el sentimiento de la conversación para descubrir tendencias de precios y conseguir mejores márgenes, requisito cada vez más indispensable en un mercado volátil y profundamente fragmentado. Ejecutar las órdenes de los clientes para asegurar que la actividad refleja las mejoras del precio en el mercado y proporcionar información nueva sobre la posible ejecución de las transacciones es donde el análisis de Twitter puede suponer una gran diferencia. La creciente disponibilidad de herramientas de análisis es un arma de doble filo para muchos brókeres. Aquellos que no son capaces de adaptarse rápidamente a las nuevas tecnologías se arriesgan a no ser tenidos en cuenta por los inversores.

Lo que parece claro es que, cualquiera que sea el papel que represente la inclusión de la monitorización de las redes sociales en la actividad del mercado, se necesitará de una infraestructura tecnológica adecuada para ello. Es necesario analizar y acceder de forma rápida a los millones de tuits que se monitorizarán permitiendo al usuario separar lo que es útil del ruido. No será difícil de gestionar, pero sí complejo de computar y almacenar y se necesitará flexibilidad en el ancho de banda que garantice que los picos creados por los trending topics en Twitter durante una crisis, o un anuncio con mucha viralidad, no excedan la capacidad de las comunicaciones o el almacenamiento disponibles. Por ejemplo, si un trader está pensando en una estrategia de inversión a corto, los datos tienen que ser accesibles y analizables tan rápido como sea posible.

Sin embargo, si se está pensando en estrategias a largo plazo, necesitará procesar grandes cantidades de datos en un periodo largo de tiempo. Los actores del mercado que reaccionen rápidamente se estarán posicionando como consejeros de referencia de los inversores más que como caducos agentes de ventas vinculados a una comisión. El análisis de las redes sociales ofrece una ventaja competitiva para aquellos brókeres que no solo entiendan sus posibilidades, sino también aprecien sus limitaciones. Los beneficiados serán aquellos cuya infraestructura tecnológica pueda adaptarse a la demanda del análisis de datos y aquellos que lo utilicen para innovar y ofrecer valor a los inversores.

 

Ignacio Royo es ‘Client Director-Financial Markets’ de Colt Technology Services

Normas