Plan alternativo al rescate del Eurogrupo

Las claves de una votación crucial en el Parlamento de Chipre

La votación de esta tarde abre varios escenarios posibles

El BCE dejará caer a la banca el martes si no se alcanza un acuerdo

Trabajadores del sector bancario protestan a las puertas del Parlamento chipriota en Nicosia (Chipre).
Trabajadores del sector bancario protestan a las puertas del Parlamento chipriota en Nicosia (Chipre). EFE

¿Qué tiene que votar el Parlamento chipriota?

Tras rechazar de pleno una tasa sobre los depósitos bancarios privados menores de 100.000 euros, el Parlamento chipriota trata de concretar un plan alternativo al rescate del Eurogrupo. El conocido como ‘Plan B’, que el hemiciclo debatirá y votará esta tarde (si no sufre más retrasos), se ha elaborado con el fin de reunir los 5.800 millones de euros que la troika exige a Chipre a cambio de una ayuda financiera de 10.000 millones de euros.

El Parlamento tiene previsto aprobar un total de nueve propuestas de ley y enmiendas legislativas. Entre otras cosas, se contempla la creación de un Fondo Nacional de Solidaridad y la restricción del movimiento de capitales; la reestructuración del Laiki Bank, el segundo mayor del país, e incluso una nueva variante de la controvertida tasa sobre los depósitos privados, aunque en ningún caso se gravarán por debajo de los 100.000 euros.

Precisamente, la quita a los pequeños ahorradores generó un revuelo popular y político que desencadenó importantes tensiones en la zona euro, sobre todo en los países periféricos por el temor al contagio y a una fuga de capitales.

¿Qué pasa si no lo aprueba?

Es posible que las formaciones políticas del país no se pongan totalmente de acuerdo en cuanto al paquete de medidas que está analizando la comisión parlamentaria correspondiente (en este caso, la de Economía). El propio presidente del Parlamento, el socialdemócrata Yannakis Omiru, ha señalado en declaraciones a la televisión que “si el objetivo es estrangular la economía chipriota debemos estar listos para examinar otras opciones que salvaguarden la soberanía elemental del Estado chipriota y eviten la tutela permanente de Berlín sobre Chipre”.

En caso de otro ‘no’ del Parlamento chipriota, empezaría la cuenta atrás para que el Banco Central Europeo (BCE) cumpliera su amenaza de cerrar el grifo de la financiación a la banca a partir del próximo martes y la isla quedaría abocada al colapso financiero y a la bancarrota, lo que podría terminar en su expulsión de la zona del euro.

Para evitar ese extremo, el Eurogrupo podría terminar lanzando una contrapropuesta. Aunque la canciller alemana, Angela Merkel, dijo hoy que espera que Chipre continúe formando parte de la eurozona, advirtió al Gobierno de Nicosia de que no ponga a prueba la paciencia de la troika. Asimismo, subrayó que el pequeño país mediterráneo debe darse cuenta de que “su modelo de negocio está muerto”, en clara alusión al elevado peso que tiene la banca sobre el país (supone siete veces su economía) y a la gran dependencia de capitales extranjeros (un tercio del dinero depositado en las entidades está en manos griegas y rusas).

Por si acaso, la zona euro trabaja ya en varios planes de contingencia con el fin de blindarse ante el impacto de una posible quiebra de Chipre y un caos financiero.

Si se da luz verde, ¿cuál es el siguiente paso?

La serie de leyes y medidas que incluye el ‘Plan B’ tiene que recibir el visto bueno de la troika formada por la Comisión de la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Central Europeo (BCE). El Eurogrupo emitió ayer un comunicado en el que mostraba su disposición a estudiar las propuestas que presente Chipre.

La posición de Alemania es la más dura de roer. Dada la cercanía de las elecciones y su posible reelección, Merkel no quiere sobresaltos ni tener que votar de nuevo en el Bundestag una nueva autorización de rescate a cuenta del fondo europeo. La CDU de Merkel ya ha dicho que rechaza que Chipre use fondos de pensiones en un eventual Fondo de Solidaridad para el rescate. No obstante, mantiene la esperanza a que las autoridades de Nicosia presenten finalmente un plan aceptable.

Al denominado Fondo Nacional de Solidaridad se destinarán parte de las reservas de los fondos de pensiones y del seguro médico de los empleados públicos. El fondo estará abierto a las donaciones de ciudadanos y empresas privadas, y podría incluir más adelante la oferta de la Iglesia de Chipre de hipotecar sus “inmensas propiedades” e incluso de posibles derivados financieros creados con las eventuales ganancias futuras de la extracción del gas.

¿En qué situación queda la banca chipriota?

El mecanismo alternativo que prepara Chipre incluye la reestructuración de la banca nacional. El director Ejecutivo del Laiki Bank, Takis Fidias, ya ha calificado de “totalmente injusto” el “Plan B”, en especial la parte que le toca a la banca. Fidias opinó que la propuesta inicial del Eurogrupo, que incluía una tasa a los depósitos, era “mejor”. Con las nuevas medidas “pagan Chipre, los ciudadanos y los trabajadores”, apostilló.

Las últimas informaciones apuntan a que el Gobierno chipriota cerraría el Laiki o Banco Popular de Chipre, dividiéndolo en dos entidades, una con los activos buenos (que se venderían para compensar a los depositantes) y otra con activos malos.

El cierre durante toda la semana de la banca chipriota ha originado una especie de 'corralito'. Desde que el pasado 16 de marzo se decretara el cierre de los bancos y se prohibieran las transferencias bancarias para evitar la fuga de capitales, se han formado grandes colas en los cajeros automáticos. Ante la gran demanda de efectivo, el límite de retirada queda de momento en 260 euros diarios, en lugar de los 1.000 habituales.

Hasta ahora, el mecanismo de liquidez de emergencia del BCE salvaguarda a todas las entidades de la región del euro. El organismo presidido por Mario Draghi ha dicho que mantendrá el ELA hasta el próximo lunes 25 de marzo. Al día siguiente, los bancos tendrán que abrir sus puertas y solo tendrán la provisión de liquidez si se ha establecido un programa con la UE y el FMI que asegure la solvencia de las entidades financieras.

¿Qué papel tiene Rusia?

Una delegación de Chipre viajó a Moscú esta semana con el objetivo de lograr una ampliación de la actual línea de financiación rusa a la isla mediterránea, cifrada en 2.500 millones de euros, a cambio de obtener participaciones en bancos y activos energéticos de Chipre, pero el ministro de Finanzas chipriota, Michalis Sarris, regresó con las manos vacías al concluir sin éxito las negociaciones. No obstante, Rusia ha asegurado que estudiará ayudar a Chipre sólo después de un acuerdo entre Nicosia y la UE.

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