La CE anuncia que seguirá el modelo suizo

Bruselas exigirá el visto bueno de los accionistas al salario de los ejecutivos

La medida está en línea de la aprobada en Suiza el pasado domingo

Reino Unido se resiste a estos cambios

La ofensiva política para controlar los salarios de los grandes ejecutivos, en general, y del sector financiero, en particular, se está acelerando por momentos.

La Comisión Europea anunció ayer que antes de fin de año propondrá una reforma de la directiva sobre los derechos de los accionistas para exigir que el voto de las juntas sea indispensable a la hora de fijar la política de remuneración en las empresas cotizadas.

El proyecto parece haber ganado fuerza tras el referéndum celebrado en Suiza el pasado domingo, en el que un 68% de los votantes apoyaron que se exija por ley el visto bueno de los accionistas a los salarios de los ejecutivos, así como la prohibición de los fichajes y los finiquitos multimillonarios.

El plan suizo ha mermado los argumentos de quienes dentro de la UE se oponen a medidas similares invocando la posible huida a países terceros. Y el departamento de Michael Barnier, comisario europeo de Mercado Interior, no ocultó ayer su satisfacción por esa victoria extraterritorial.

“Para nosotros”, señaló el portavoz de Barnier tras el clamoroso resultado del plebiscito suizo, “es muy importante que fuera de la UE también se adopten normas para hacer la política de remuneración más equilibrada y transparente”.

La CE se siente reforzada para emprender una reforma legislativa que “responsabilice a los accionistas de los salarios de sus ejecutivos, a través de un voto obligatorio y vinculante”. Bruselas también quiere exigir por ley a los grandes inversores institucionales que hagan públicos sus votos y su compromiso con los objetivos de entidades y empresas en las que participan.

Hoy mismo, además, el Consejo de ministros de Economía y Finanzas de la UE (Ecofin) tiene previsto debatir en Bruselas una directiva que, por primera vez, limitará el porcentaje de las primas de los banqueros en relación con su salario fijo._

Ecofin

El ministro británico, George Osborne, llega a la cita con el firme propósito de intentar frenar, o al menos retrasar, la aprobación de una norma que según Londres dañará peligrosamente la competitividad de su sector financiero. Pero Londres dispone de muy pocos aliados y el acuerdo sobre las primas forma parte de una directiva sobre requisitos de capital que Bruselas quiere aplicar con carácter de urgencia, pues es la que incorpora a la legislación comunitaria los compromisos pactados a nivel internacional en el marco de Basilea.

El objetivo es que la nueva directiva esté incorporada a legislación nacional de cada país antes del 1 de enero de 2014. Y para lograrlo, según Bruselas, se requiere un acuerdo definitivo antes del 22 de marzo.

El texto pactado hasta ahora prohibiría las primas superiores al 100% del salario fijo, aunque podrían doblarse (hasta el 200%) con la autorización de los accionistas por mayoría cualificada (el 66% de votos a favor si hay un quórum del 50%, o del 75% sin quórum). El departamento de Barnier considera que esta medida “evitará la asunción innecesaria de riesgos en las entidades financieras” y alentará “una gestión menos cortoplacista que hasta ahora”.

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