Los expertos creen que han vuelto los riesgos, pero basta con el paraguas del BCE

El rescate de España e Italia, una posibilidad muy remota

Parece que el fantasma del rescate no ha cobrado fuerza pese a la tensión que viven los mercados tras las elecciones italianas, cuyo resultado ha puesto patas arriba a Europa, al menos por el momento. Los expertos creen que la situación es muy diferente a la de hace unos meses, cuando el rescate de España e Italia parecían la única salida.

Rechazo en bloque al rescate. Los expertos consultados por Cinco Días creen que han vuelto a los mercados los riesgos que parecían ya apagados, a tenor de la inestabilidad que vive Italia tras las elecciones y que contagia al resto de países, sobre todo a la deuda de España (la prima de riesgo sube al entorno de los 380 puntos básicos). Pero aún así el fantasma del rescate se mantiene a raya.

Susana Felpeto, de ATL Capital, considera que ni España ni Italia, los países más problemáticos, ni Francia ni Alemania están en la misma situación que hace unos meses. Además, "se ha comprobado que los rescates de Grecia, Irlanda y Portugal no han sido tan efectivos como se pensaba y que existen otras vías de actuación como el rescate al sistema bancario o las compras de deuda por parte del Banco Central Europeo".

A esto se suma que la semana pasada Bruselas se mostró más flexible en cuanto a los objetivos de déficit de España si se demuestra que el país está haciendo todo lo posible por reconducir las cuentas públicas, y que el Tesoro Público está demostrando capacidad para financiarse en los mercados con sendos éxitos en las subastas de deuda.

"La posibilidad de solicitar ayuda financiera siempre va a estar abierta y dependerá de la capacidad de financiación de los países", comenta el analista de Inversis Banco, Fernando Hernández. "Si la rentabilidad de los bonos a diez años de Italia y España suben, se volverá a hablar del rescate, pero las circunstancias en los mercados han mejorado en el último mes y medio", añade.

Además de no contentar al mercado, los resultados de los comicios italianos tampoco convencen a la eurozona. Los países miembros del euro esperaban un Gobierno estable con unos líderes concluyentes que continuasen la senda de la consolidación fiscal y las reformas estructurales. De todos los escenarios posibles, al final se ha producido el de mayor inestabilidad: la división de las cámaras. Esto está provocando que los nervios se instalen de nuevo en los mercados y, aunque sus efectos se dejarán sentir en las próximas semanas, desde HSBC señalan que "serán menores a lo que cabría esperar".

La razón es muy sencilla: el BCE y su programa de compra de bonos siguen guardando las espaldas a los países periféricos. En el hipotético caso de que las cosas se tornasen negativas, Mario Draghi acudiría al rescate de la tercera economía de la zona euro. Sin embargo, y a pesar de que los riesgos están ahí, desde Barclays y Banca March ven la intervención como una posibilidad muy remota. "El problema de Italia es de gobernabilidad y exceso de deuda pública pero no de déficit ni de endeudamiento privado. Sus bancos están relativamente saneados con la excepción de alguna oveja negra", señalan desde Banca March.