La reforma del sistema electoral, la clave

Tres posibles escenarios para Italia

Las dificultades del actual sistema electoral y la división de la población ponen contra las cuerdas la formación de un gobierno estable que permita al país continuar por la senda reformista. El ascenso de Berlusconi y del Movimiento Cinco Estrellas abren la puerta a nuevos escenarios.

El mercado y la eurozona tenían puestas sus esperanzas en el acuerdo entre Pier Luigi Bersani y Mario Monti para hacerse con el control de ambas cámaras. Sin embargo, la complejidad de la política italiana y el descontento de la ciudadanía con las medidas reformistas han dado al traste con todos los planes. Mientras Bersani parece que sí conseguirá una mayoría débil en la cámara baja, la gran incógnita pasa ahora por el Senado. Con un sistema dividido, la gobernabilidad se antoja cuanto menos complicada y los escenarios que se contemplan son muy dispares.

Gran coalición para la reforma del sistema electoral

El PD (centro-izquierda), el PDL (centro- derecha) y los partidos de centro podrían llegar a una gran coalición para formar un gobierno provisional cuya prioridad más inmediata sería la reforma de la ley electoral. Según Barclays, la nueva regulación debería permitir que el partido más votado a nivel nacional fuera el que se hiciera con el control de ambas cámaras y no solo de una de ellas como ocurre en la actualidad. Así mismo, debería existir un sistema por el cual los votantes eligiesen de forma directa a los diputados. Una vez concluida la reforma, se convocarían nuevas elecciones.

Acuerdo entre el centro-izquierda y el Movimiento Cinco Estrellas

Una de las grandes sorpresas ha venido de la mano de la formación liderada por el humorista Beppe Grillo. El Movimientos Cinco Estrellas, considerado un grupo antisistema, se ha hecho con el 25% de los votos nacionales y podría llegar a un acuerdo con la coalición de centro-izquierda. Aunque esta alternativa eliminaría las incertidumbres a corto plazo que traería consigo la convocatoria de nuevas elecciones, en el medio y largo plazo generaría mayor inestabilidad debido a las dificultades de llegar a pactos para emprender las reformas estructurales que desde Europa vienen demandando.

Los apoyos recabados por Grillo ponen de manifiesto el descontento de la población con la austeridad que Monti impuso al país desde que accediera al poder en noviembre de 2011. Entre los planteamientos defendidos por Cinco Estrellas, que ha encontrado en los jóvenes su principal caldo de cultivo, se halla una hipotética salida del euro o la reforma de los Tratado de la UE.

Convocatoria de nueva elecciones

Esta opción es sin lugar a dudas la que más miedos despierta entre los inversores. Con el actual sistema de nuevo volvería a no estar garantizada la mayoría parlamentaria. Las fechas que se barajan serían finales de mayo principios de junio. Además, el nuevo parlamento entrante tendría que elegir al presidente de la República, pues el mandato de Giorgio Napolitano finaliza el próximo 15 de mayo.

Mal momento para emitir deuda

Cualquier resultado que pusiera un duda la gobernabilidad y por tanto la consolidación fiscal iba a ser recibido con recelo por los inversores. Mientras se escrutaban los primeros votos, todos los indicios hacían presagiar que Bersani no encontraría problemas en su camino. Y el mercado lo celebró. El lunes por la tarde la Bolsa subía con fuerza mientras la prima de riesgo española e italiana iba perdiendo posiciones. Pero la alegría de ayer se transformaba en miedo esta mañana. Los resultados no eran los esperados y como siempre ocurre, al mercado no le gustan los imprevistos.

El actual panorama puede complicar las próximas emisiones de deuda italianas, tal y como ha quedado patente en la subasta de este martes. El Tesoro transalpino ha tenido que pagar hoy un 70% más por colocar letras a seis mese y mañana se enfrenta una nueva prueba. El herario público pretende emitir entre 1.750 y 2.500 millones en bonos a cinco años mientras la deuda a una década cotiza en el mercado secundario a 4,81%.

Pero la inestabilidad no solo tendrá lugar en el mercado de renta fija, tan sensible en los últimos tiempos, sino que se dejará sentir en la Bolsa. Desde finales de enero, momento en que comenzó la corrección europea, el Mib se ha convertido en el farolillo rojo de Europa, seguido del Ibex. Esta mañana el índice de la Bolsa de Milán se deja un 4%, mientras el selectivo español retrocede un 2,5%. El resto de plazas tampoco consiguen zafarse de los números rojos. Banca March considera que el sector financiero será el que sufra las mayores envestidas, pero ve en la renta variable un buen momento para mantener posiciones.