Alcanza el 4% del PIB

El déficit del Estado hasta junio ya supera el objetivo de todo el año

El déficit del Estado ascendió hasta junio en torno al 4% del PIB, porcentaje superior al 3,5% fijado como objetivo para todo el año. En términos homogéneos, la cifra se reduce hasta el 2,5%, nivel superior al registrado en el mismo período de 2011.

La reunión entre Hacienda y los representantes municipales celebrada esta tarde ha quedado en un segundo plano después de Montoro anunciara que el déficit del Estado "en términos brutos" alcanzó en junio un nivel del 4%. El ministro de Hacienda, que en un primer momento sólo dio la cifra en términos homogéneos, aseguró que los datos reflejan que el Estado central cumplirá el compromiso marcado en los Presupuestos del 3,5%. Si bien Bruselas concedió a España un punto adicional de déficit, Hacienda defendió que ello no varía los objetivos ya fijados. Es decir, el mayor margen servirá de colchón en caso de desvío.

La cifra de déficit en términos homogéneos (2,5% del PIB) descuenta el adelanto de transferencias del Gobierno central a otras Administraciones y, especialmente, a las comunidades. Este efecto se irá diluyendo a medida que avance el año. En cualquier caso, la realidad es que tanto en términos brutos como homogéneos, los números rojos son superiores al 2,21% registrado el año anterior.

Montoro, en la reunión mantenida ayer con la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) puso encima de la mesa la senda de consolidación fiscal para los entes locales. Los ayuntamientos deberán reducir su déficit este año del 0,4% registrado en 2011 al 0,3%. Y a partir de 2013, se exigirá que las cuentas estén en equilibrio. Es decir que, como mínimo, los ingresos sean equivalentes a los gastos. También se estableció un límite a la deuda pública, que no podrá superar el 3,8% del PIB. Actualmente, el pasivo ya alcanza el 3,4% del PIB.

Además, la Ley de Estabilidad Presupuestaria otorga a Hacienda amplios poderes para controlar las cuentas de los ayuntamientos, que deberán remitir al Gobierno central planes de ajuste si se desvían del objetivo de déficit. En últimas instancia y como sucede con las comunidades autónomas, Hacienda puede intervenir un ayuntamiento. De hecho, la normativa permite disolver un ayuntamiento, extremo que no se contempla para las comunidades autónomas.