La menor tasa desde el rescate

Los intereses de la deuda lusa a dos años caen hasta el 9,3%

Los intereses que penalizan la deuda soberana de Portugal a dos años han caído durante los últimos días de forma sostenida y se situaron este lunes en el 9,3%, la menor tasa de interés desde que el país solicitara el rescate financiero.

Los títulos lusos acumularon cinco días de descensos consecutivos en el mercado secundario, donde se compran y venden los bonos adquiridos en subasta pública, alejándose de la presión que los inversores ejercen estos días sobre la deuda griega, española e italiana.

La significativa caída de la rentabilidad exigida por la deuda lusa a dos años es todavía mayor si se compara con su máximo histórico, alcanzado hace apenas tres meses, cuando superó el 21%.

Precisamente a principios de abril se cumplió un año desde que Portugal solicitara el rescate financiero de la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) debido, precisamente, a la asfixiante presión de los mercados, que le hacía imposible financiarse a intereses asequibles.

En el momento en que hizo pública esta petición, que dio paso a la concesión de un préstamo por valor de 78.000 millones de euros, los títulos lusos a dos años cotizaban al 9,2% de interés.

Con vencimiento a diez años, las obligaciones portuguesas se vendían y compraban este lunes en el mercado secundario al 11,5%, lejos del 17% al que llegaron a estar el pasado mes de enero, y a cinco años rondaban el 12,9 por ciento, cuando hace tres meses superaban el 22 por ciento.

Según datos divulgados hoy por el Instituto de Gestión de la Tesorería y del Crédito Público (IGCP) luso, Portugal ha recibido ya 46.600 millones de euros de la UE y el FMI, equivalentes al 60% de los 78.000 millones de euros comprometidos en el programa de rescate.

Esta ayuda financiera -concedida a una tasa de interés de entre el 4 y el 5% anual, permite al país cubrir sus necesidades financieras a largo plazo hasta el segundo semestre de 2013, por lo que no emite deuda pública con un vencimiento superior a dos años desde abril de 2011.

Inversores, analistas y agencias de calificación ponen en duda que Portugal logre subastar obligaciones a largo plazo a cambio de un interés asequible a partir de la segunda mitad del año que viene como tiene previsto, aunque el Gobierno, de signo conservador, se muestra confiado en conseguirlo.

En cualquier caso, como han precisado algunos de los principales responsables políticos del país, la UE y el FMI se comprometieron a seguir apoyando a Portugal siempre que cumpla a rajatabla el severo programa de ajustes y reformas acordado a cambio del rescate, aplicado hasta ahora con firmeza por el Ejecutivo.