Pío García Escudero presidirá el Senado

Jesús Posada, presidente del Congreso

El que fuera ministro de Administraciones Públicas, Jesús Posada, sustituirá a José Bono como presidente del Congreso de los Diputados, según anunció hoy el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy. Celia Villalobos será vicepresidente. Pío García Escudero, por su parte, presidirá el Senado. El antiguo alcalde de Vitoria, Alfonso Alonso. , será portavoz Parlamentario Congreso: el del Senado será José Manuel Barreiro.

Jesús Posada será el presidente del Congreso durante la próxima legislatura
Jesús Posada será el presidente del Congreso durante la próxima legislatura

Sorpresa en los primeros nombramientos de Mariano Rajoy. Jesus Posada, el que fuera ministro de Administraciones Públicas con Jose María Aznar, será el próximo presidente del Congreso de los Diputados, cargo que ha ostentado José Bono durante la presidencia de José Luis Rodríguez Zapatero. La antigua ministra de Sanidad, Celia Villalobos, será la vicepresidente. Para este cargo sonaba el nombre de Jorge Fernández Díaz (actual vicepresidente tercero del Congreso).

El presidente del Senado será Pío García Escudero, senador por Madrid y antiguo presidente del partido en la Comunidad. Sustituirá en el cargo a Javier Rojo. El antiguo alcalde de Vitoria, Alfonso Alonso, será portavoz Parlamentario Congreso. Para este puesto había varios candidatos, según los analistas políticos, como los de José Luis Ayllón (actualmente en el equipo de Soraya Sáenz de Santamaría), el propio Alfonso Alonso y Juan Manuel Moreno (coordinador de política autonómica y municipal del PP), ya que el que hace unas semanas aparecía mejor colocado, el vicesecretario de Comunicación, Esteban González Pons, ha ido perdiendo opciones, al igual que el vasco Leopoldo Barreda (presidente provincial del PP de Vizcaya). El del Senado será José Manuel Barreiro, precidente provincial del PP en Lugo y vicepresidente de la Xunta de Galicia.

Durante su comparecencia, el presidente del PP, Mariano Rajoy ha reconocido que decisiones como estas son "difíciles", pero al final ha sentenciado que cada opción es "buena".

Pío García Escudero, 20 años en política

En el Senado se siente casi como en casa, porque no en vano lleva recorriendo sus pasillos y despachos desde hace dieciséis años. Y desde mañana presidirá esa Cámara, una institución que todos dicen querer cambiar pero cuya reforma casi bordea la utopía.

Se trata de Pío García Escudero, un arquitecto de 59 años que se introdujo en las aguas de la política de la mano de un compañero de pupitre en el madrileño colegio del Pilar que, décadas después, se convirtió en el primer presidente del Gobierno del Partido Popular.

José María Aznar le apadrinó primero en Castilla y León, donde fue director general de Patrimonio, y después en Madrid, donde lo ha sido casi todo: diputado autonómico, concejal de urbanismo, teniente de alcalde, senador por designación autonómica primero y por elección más tarde, presidente del PP madrileño, coordinador de la campaña nacional de su partido en elecciones municipales...

Quien en los últimos siete años ha sido portavoz popular en el Senado ha sonado para aún más responsabilidades, como apuntaban los rumores que, por ejemplo, le situaron en la secretaría general del PP en uno de los momentos más delicados que ha tenido que afrontar Mariano Rajoy como líder de su partido: el Congreso de Valencia del año 2008.

"Tengo uno de los mejores currículos virtuales de mi partido", ha llegado a bromear ante las conjeturas que le han ubicado en cargos que nunca ha ocupado.

Parecía querer reservarse para el de presidente de la Cámara Alta. No ha dudado en confesar en privado que eso colmaría sus aspiraciones, y quien será el próximo jefe del Gobierno ha accedido a sus deseos en una de las decisiones más previsibles de las que se esperan de él en los próximos días.

El elegido pareció dar pistas en esa dirección cuando el pasado 30 de noviembre, con motivo de la jornada de puertas abiertas en el Senado, se situó junto a quien va a suceder, Javier Rojo, para saludar a las personas que accedían al edificio.

Era la imagen anticipada del inminente relevo en un Palacio que va a ver sentado en lo más alto de su hemiciclo a un noble. Cuarto conde de Badarán, ha heredado un título nobiliario que el rey Alfonso XIII creó expresamente en 1926 para su bisabuelo, subgobernador del Banco de España y que ejerció temporalmente de máximo responsable de esa institución.

Si tiene que elegir una pasión, no duda: los toros. Enamorado de esta fiesta, ha dado la batalla contra la decisión de prohibirla en Cataluña.

Con ese objetivo ha defendido iniciativas para que se declarara bien de interés cultural y en las que ha llegado a asegurar que, si él fuera toro, preferiría morir en la plaza después de haber luchado durante veinte minutos.

Muchos minutos más va a tener que luchar en el salón de plenos para imponer el orden en alguna de sus sesiones si es que se repiten momentos de duro enfrentamiento verbal como los que él ha protagonizado durante las dos últimas legislaturas con José Luis Rodríguez Zapatero.

Pero se antoja que su mandato puede ser más placentero, con mayoría absoluta del PP en la Cámara y en el Gobierno y con una bancada socialista muy debilitada en número tras el 20N.

Puede presumir de ser el senador más votado en España en toda la historia de la democracia. Lo consiguió en 2008, con casi 1,7 millones de sufragios, una cifra no superada en los comicios del mes pasado.

Casado y padre de dos hijos, amante de la música de la década de los ochenta y buen jugador de mus -eso dice él como asegura de sí mismo todo aficionado que se precie- ha dejado su sello de arquitecto en la rehabilitación de la Plaza Mayor de Salamanca, de la fachada plateresca de la Universidad salmantina y de la madrileña Puerta de Alcalá.

Como todos los que le han precedido, llegará con el objetivo de otra reforma, la del propio Senado. Empieza esa faena. Nadie, hasta ahora, ha podido rematarla.

Posada, un ingeniero al servicio del PP

Jesús Posada Moreno, , diputado popular por Soria, fue ministro de Agricultura y de Administraciones Públicas en los gobiernos de José María Aznar (1999-2002) y presidente de la Junta de Comunidades de Castilla y León (1989 a 1991). Nacido en Soria el 4 de abril de 1945, es ingeniero de Caminos, Canales y Puertos y licenciado en Ciencias Económicas, pertenece al Cuerpo de la Administración Superior del Estado.

Profesor de Economía en la Escuela Superior de Ingenieros de Caminos de 1972 a 1979, además, entre 1976 y 1979 fue de vicesecretario general técnico del Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo (MOPU).

El 21 de julio de 1979 fue nombrado gobernador civil de Huelva, cargo que ocupó hasta el 6 de marzo de 1981, que asumió la Dirección General de Transportes Terrestres, donde permaneció hasta diciembre de 1982.

El 8 de mayo de 1983 fue elegido procurador por la provincia de Soria en las Cortes de Castilla y León en la I Legislatura autonómica, y fue portavoz del Grupo Popular en la Comisión de Obras Públicas.

Reelegido el 10 de junio de 1987, al mes siguiente fue nombrado consejero de Fomento en el ejecutivo regional presidido por Aznar, al que sustituyó el 15 de septiembre de 1989 al frente de la Junta de Castilla y León.

Como presidente de comunidad autónoma, se incorporó a la Ejecutiva Nacional del PP tras el congreso de abril de 1990. Además, entró a formar parte en la nueva Comisión Nacional de Política Autonómica del PP.

Renovó su escaño de procurador en las elecciones el 26 de mayo de 1991, sucediéndole al frente del ejecutivo regional Juan José Lucas a primeros de julio de ese año.

Ese verano fue elegido senador en representación de las Cortes de Castilla y León. En la Cámara Alta fue elegido el 30 de octubre de 1991 presidente de la Comisión de Presupuestos.

El 6 de junio de 1993 fue elegido diputado del PP por Soria, reelegido el 3 de marzo de 1996, legislatura en la que fue presidente de la comisión de Infraestructuras del Congreso.

El 29 de abril de 1999 fue nombrado ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación en el gobierno de José María Aznar, en sustitución de Loyola de Palacio, cabeza de lista del PP en las elecciones al parlamento Europeo de junio de ese año.

En este Ministerio afrontó el escándalo por las subvenciones europeas al lino y tuvo que negociar con la UE las concesiones pesqueras y las exportaciones hortofrutícolas.

El 12 de marzo del 2000 fue reelegido diputado popular por Soria y el 27 de abril fue nombrado ministro de Administraciones Públicas en el nuevo gabinete del presidente José María Aznar, cargo que ocupó hasta el 9 de julio de 2002.

Durante su mandato, dio un impulso a la transferencia a las CCAA de las principales competencias pendientes, entre ellas las de sanidad y puso en marcha un nuevo modelo de financiación autonómica, pero no consiguió sacar adelante su anunciado proyecto de una Ley de Cooperación Autonómica.

El 24 de septiembre de 2002 fue elegido presidente de la comisión de Asuntos Exteriores del Congreso, en sustitución de Isabel Tocino, que abandonó su escaño. Fue además miembro de la Diputación Permanente de la Cámara.

El 14 de marzo 2004 fue reelegido diputado por Soria, en los comicios en los que el PP perdió la mayoría. En esta legislatura, el 5 de mayo de 2004, fue elegido presidente de la comisión de Presupuestos en la Cámara Baja.

Asimismo durante la VIII Legislatura fue vocal de la Comisión de Fomento y Vivienda del Congreso de los Diputados, además de vicepresidente de la delegación española en la Asamblea Parlamentaria de la Organización para la Seguridad y la Cooperación con Europa (OSCE).

Reelegido diputado por el mismo partido y circunscripción en los comicios del 9 de marzo de 2008. En esta legislatura volvió a presidir la Comisión de Presupuestos. En las elecciones generales del 20 de noviembre de 2011 vuelve a ser cabeza de lista del PP por Soria.