La falta de plusvalías y el impacto de los despidos penalizarán los beneficios

El mercado prevé un trimestre en blanco para Telefónica por el coste del ERE

Hace justo un año Telefónica firmaba el mejor trimestre de su historia: más de 5.000 millones de beneficio en solo tres meses. Ahora puede suceder todo lo contrario: los analistas apuestan por un trimestre en blanco en materia de resultado neto.

Una empleada de Telefónica camina por la sede de la operadora en Madrid
Una empleada de Telefónica camina por la sede de la operadora en Madrid

Del todo a la nada en solo doce meses. Es lo que tienen los resultados extraordinarios. Pueden hacer que un trimestre luzca como el mejor de la historia, pero también pueden irse igual que vinieron, o incluso convertirse en una pesada carga.

Telefónica puede dar fe de ello. Su tercer trimestre de 2010 fue por todo lo alto. Acababa de ganarle a Portugal Telecom una larga batalla por el control de Vivo y disfrutó no solo la victoria, sino también las plusvalías de 3.476 millones de euros que se llevó bajo el brazo. En el fondo, eran solo un apunte contable derivado de la actualización del valor en libros del 30% que ya tenía de Vivo para ajustarlo al precio pagado por el 30% en manos de los portugueses, pero el resultado fue que se dispararon los beneficios: 5.059 millones en solo tres meses.

Ahora la situación ha cambiado. Telefónica presentará el viernes sus resultados del tercer trimestre de 2011 y no cuenta con plusvalías procedentes de Vivo. Ya de por sí, esta circunstancia provocaría un auténtico derrumbe del beneficio, pero es que tiene otros extraordinarios que sumar a su cuenta. Y esta vez son negativos, ya que se trata de una provisión. Son 2.700 millones de euros del plan de regulación de empleo, que se restarán a los beneficios y que, a diferencia de las plusvalías por Vivo, no son contables sino que supondrán una salida de caja contante y sonante según se vayan acogiendo los trabajadores a los despidos en los próximos años.

"Resultados débiles y afectados por extraordinarios", titula Ahorro Corporación su informe de previsiones. Y así parece que va a ser, porque la conclusión de los analistas es que Telefónica entrará en pérdidas en el tercer trimestre. Según el consenso recogido por FactSet, serán 90 millones de euros de números rojos, aunque la dispersión es grande. JBCapital estima 380 millones de déficit, mientras que Banesto se queda en 175 millones, Bankia calcula 39 millones y Ahorro Corporación confía en que finalmente se quede en terreno positivo, aunque sea solo por siete millones.

Como todos los que tienen algo que ver con los mercados, los analistas no están en su mejor momento de credibilidad ciudadana como resultado de la crisis, pero si aciertan con Telefónica serán los primeros números rojos para la operadora desde el cuarto trimestre de 2002, ese año en que la crisis argentina y el fracaso de la aventura en el UMTS europeo provocaron pérdidas millonarias para la compañía.

Pero también hay buenas noticias en las cuentas de la operadora. Puede que Vivo no ayude en la parte baja de la tabla (en el resultado neto), sí lo hace en la alta (los ingresos). Y es que Telefónica sigue beneficiándose de la adquisición del líder del móvil de Brasil, porque desde que la compró (en septiembre del año pasado) compara unos resultados en los que computa la totalidad de Vivo con otros, los del ejercicio pasado, donde estaba solo una parte. Este trimestre, sin embargo, será el último en que salga favorecida, ya que a partir del que viene la comparación será homogénea.

El efecto Vivo permitirá que los ingresos de Telefónica crezcan alrededor de un 3% entre julio y septiembre, según los analistas, pese a que España pesará como una losa. Banesto Bolsa, , Bankia y Ahorro Corporación prevén caídas entre el 7% y el 8% en la facturación de la filial nacional por los problemas que está teniendo por la fuerte competencia en ese mercado y un Ebitda negativo por el impacto de la provisión por despidos.

Tampoco Europa podrá salir al rescate de la debilidad en España. Los expertos calculan retrocesos o estancamiento en las ventas de esta unidad de negocio, que reflejarán el impacto de las bajadas en determinados precios regulados en Reino Unido y Alemania y la fuerte competencia en territorio británico.

Como siempre, Latinoamérica será la otra cara de la moneda. Brasil brillará con luz propia y México pondrá la nota negativa, pero esta vez la región del otro lado del Atlántico no tirará tanto por el impacto a la contra de los tipos de cambio.

Y para aquellos que dudan de que en la vida siempre hay una forma positiva de ver los acontecimientos, ahí va la recomendación de Ahorro Corporación: "Pensamos que la reacción inicial a los resultados podría ser negativa, por lo que aprovecharíamos a entrar en el valor después de su publicación".