COLUMNA

Escalar cada montaña

Enfrentado con los resultados y una severa caída del mercado, Credit Suisse ha anunciado planes para reducir a la mitad el balance de su división de renta fija, commodities y divisas para 2014. También suprimirá 1.500 empleados y 1.000 millones de francos suizos en costes. Si bien estas son medidas necesarias para impulsar un retorno sobre el capital que languidecía al 6% en el tercer trimestre, el banco necesitará probar algunos supuestos para cumplir con un ROE del 15%.

El primero es que regulaciones de capital más estrictas se compensen con la disminución de activos ponderados por riesgo del banco (RWA en sus siglas en inglés). El segundo es mantener las ganancias reduciendo costes para compensar los ingresos perdidos por reducir los RWA.

De estar en vigor las nuevas reglas de Basilea III, el banco habría logrado un ROE del 7% desde principios de 2009. Credit Suisse reconoce que con su nuevo modelo, el retorno habría sido del 16%. Además, la reducción no será gratuita. Salir de negocios como bonos hipotecarios europeos implica vender a pérdida. El presidente ejecutivo Brady Dougan espera sufrir menos que otros ya que se mueve antes. Pero con otros bancos enfrentados a las mismas penalizaciones de capital, habrá pocos compradores para los activos.

Por otra parte, Credit Suisse tiene la esperanza de ahorrar 800 millones de francos gracias a una mejor integración su banca de inversión y privada. Lo que sugiere que su estrategia de "un banco" está a medio terminar. Dougan tendrá que hacer un mejor trabajo en adelante.