En un plazo "de seis meses a dos años"

S&P no descarta rebajar otra vez la deuda de EE UU

El director gerente de la agencia de calificación de riesgo Standard & Poor's (S&P), John Chambers, estima que hay "una posibilidad entre tres" de que la deuda de Estados Unidos se vea degradada de nuevo en un plazo "de seis meses a dos años", a no ser que ambos partidos, demócrata y republicano, demuestren verdadero consenso.

La empresa calificadora de riesgo Standard & Poor's amenazó hoy con la posibilidad de una segunda rebaja de la deuda soberana de EE UU en el futuro si empeoran las condiciones políticas y fiscales.

"Nuestras perspectivas son negativas de dos a 24 meses", declaró en el programa This Week, de la cadena ABC. "Esta previsión indica que existe una posibilidad entre tres de una nueva degradación", añadió, después de rebajar la calificación AAA de la deuda estadounidense -la más alta que otorga la compañía- a AA+.

Chambers estimó que el deterioro de la posición fiscal de Estados Unidos o el enquistamiento de las tensiones políticas podrían "desencadenar una nueva rebaja de la calificación".

Por el momento, Chambers pronosticó que Estados Unidos no recuperará la calificación estrella a corto plazo. "Para ello sería necesario estabilizar la deuda y para ello hace falta mayor capacidad para alcanzar el consenso en Washington de la que venimos observando hasta ahora", indicó, en referencia al duro y hostil debate bipartidista mantenido recientemente en el Congreso sobre el aumento del techo de deuda.

Señaló, por ejemplo, que una comisión fiscal bipartidista creada por la Administración Obama el año pasado "hizo muchas recomendaciones prudentes" para reducir la deuda nacional, incluyendo un recorte de gastos y un incremento de ingresos, en una proporción de tres a uno. "Es una lástima que a esas (recomendaciones) no se les dio seguimiento", dijo.

Por su parte, en declaraciones a la cadena televisiva "Fox, el jefe global de S&P, David Beers, culpó tanto al Congreso como a la Administración Obama por las trabas para lograr un consenso sobre la política fiscal.

No obstante, Beers afirmó que no espera "demasiado impacto financiero" en los mercados asiáticos cuando abran el lunes en sus respectivos horarios.

Beers reiteró la postura de su agencia de que EEUU debe poner en marcha reformas a sus programas de bienestar social, "porque son el principal componente del gasto público, y son la parte donde las presiones (fiscales) son mayores".

Ambos analistas acudieron a los programas de televisión estadounidenses para justificar su decisión, frente a acusaciones de que tuvo motivaciones políticas.

Greenspan augura más caídas en la bolsa

Mientras, el expresidente de la Reserva Federal Alan Greenspan vaticinó que Wall Street continuará a la baja tras la decisión de S&P. Greenspan dijo en una entrevista con la cadena televisiva NBC, que, a su juicio, tomará algún tiempo para que los mercados toquen fondo.

Si bien reconoció que la degradación de la deuda ha tenido un efecto psicológico en el país, Greenspan insistió en que esa decisión no pone en riesgo las inversiones en Estados Unidos y que el país podrá cumplir con sus obligaciones fiscales.