Merkel afirma que viajará el jueves a Bruselas si hay un resultado

La zona euro busca soluciones para aliviar la crisis griega

Los países de la eurozona mantienen su desacuerdo sobre cómo realizar el segundo rescate de Grecia. Berlín rechaza la emisión de eurobonos, una de las peticiones de los socialistas europeos, pero estudia la recompra de deuda helena con ayuda del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), propuesta que también comparte el BCE. Merkel presiona además a los inversores privados para que participen en el plan.

Hay fecha para la cita pero no consenso. Los jefes de Estado y de Gobierno de los países de la zona euro se reunirán el próximo jueves 21 para tratar de sacar adelante el segundo plan de rescate de la economía helena y de paso frenar el contagio de la crisis de deuda a otros países como Italia o España.

Pese a las reticencias iniciales de Alemania y Holanda, el pasado viernes el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, anunciaba la reunión para finales de esta semana, una semana después de la publicación de los test de estrés al sistema financiero europeo.

Una cita sobre la que la canceller alemana Angela Merkel ha asegurado que acudirá pero "si hay un resultado", ha explicado en declaraciones a la radio germana ARD. Merkel ha vuelto a hacer un llamamiento a los inversores privados para que participen en el segundo plan de rescate a Grecia y ha explicado que "lo importante es que la sostenibilidad de la deuda griega está garantizada".

Según publica el diario alemán Der Spiegel una de las propuestas que estaría barajando Berlín sería la recompra de bonos griegos con ayuda del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) y que permitiría a Atenas reducir significativamente el coste de financiación. Por su parte, Bini Smaghi, miembro del comité ejecutivo del BCE, ha comentado que sería "útil" que el fondo de rescate comprara bonos griegos en el mercado libre.

Otra de las opciones que se baraja es la reducción de los tipos de interés que pagan los países rescatados (Grecia, Irlanda y Portugal) por las ayudas, lo que abarataría la deuda contraída por dichos países.

La emisión de eurobonos continúa siendo uno de los puntos de fricción entre los países miembros. El presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, ha advertido hoy de los efectos destructivos que puede tener dicha fórmula para la estabilidad del euro arguyendo además que su implantación supondría que "los europeos y especialmente el contribuyente alemán deberían afrontar la deuda griega".

Un rechazo que también es compartido por el ministro de Finanzas germano, Wolfgang Schäuble, frente a la opinión a favor del jefe del eurogrupo, Jean-Claude Juncker. Entre los que apoyan la emisión de eurobonos se encuentran también los socialistas europeos, que este fin de semana han propuesto, a petición del PSOE, la compra masiva de deuda griega para que el país pueda bajar sus tipos de interés.

A la espera de lo que suceda el jueves, el primer ministro heleno, Yorgos Papandréu, ha asegurado que "es hora de que Europa se despierte" y ha calificado de "evolución positiva" el hecho de que "Europa ponga sobre la mesa (la opción de) reducir el peso de la deuda que recae sobre los ciudadanos griegos".

Cualquier iniciativa que tome el Eurogrupo debe de alejarse del concepto de impago de la deuda, algo sobre lo que ya se han postulado las agencias de calificación, el entender que cualquier quita de la deuda griega sería considerada como impago.

Blanco: "No podemos permitir que no haya acuerdo"

El portavoz del Gobierno y ministro de Fomento se ha mostrado tajante de cara a la cumbre de jefes de Gobierno de la zona euro del jueves. "No podemos permitirnos el lujo de que no haya un acuerdo".

Blanco ha mostrado su preocupación sobre la evolución del riesgo país y ha advertido que hasta que no exista un acuerdo sobre el segundo rescate a la economía griega "la prima de riesgo no bajará".