El banco central comprará más bonos, si es necesario

Bernanke usará toda la artillería de la Fed si ve en riesgo la economía

La Fed no vacilará si detecta que la economía de EE UU está en peligro y adoptará todas las medidas adicionales que considere necesarias. Es la promesa de su presidente ante el Congreso.

Ben Bernanke durante una comparecencia en julio
Ben Bernanke durante una comparecencia en julio

Ben Bernanke, el presidente de la Reserva Federal (la Fed, por sus siglas en inglés), ha asegurado hoy ante Congreso del país que el banco central está preparado para tomar medidas adicionales, incluida la compra de más bonos estatales, si la economía muestra peligros de estancamiento.

"Existe la posibilidad de que la reciente debilidad económica pueda ser más persistente de lo que se preveía, con lo que los riesgos de deflación podrían volver a aparecer, lo que implicaría una necesidad adicional de políticas de ayuda", ha dicho el alto cargo ante el Comité de Servicios Financieros del Congreso estadounidense. "La Reserva Federal sigue preparada para responder en cuanto la situación económica indique que es apropiado un ajuste en la política monetaria".

Estos son las primeras dclaraciones que lleva a cabo Bernanke desde que el pasado viernes el presidente Barack Obama anunció que el número de desempleados se incrementó en 18.000 en junio, una cifra "decepcionante" que el propio Bernanke atribuyó a efectos temporales como los precios de la energía. El presidente afirmó que la economía se recuperará en la segunda mitad del año. Una vez pasen los turbulencias temporales que han frenado la economía esperamos ver de nuevo los efectos de las políticas correctoras, reflejados en una mayor actividad económica y y creación de empleo", afirmó.

La intervención de Bernanke se produce en un momento clave en la economía estadounidense. Los demócratas del presidente Barack Obama no logran alcanzar un acuerdo con el Partido Republicano para permitir que se incremente el techo del endeudamiento más allá de los 14.300 millones actuales, una medida necesaria para evitar que el Tesoro no pueda hacer frente a sus pagos el próximo 2 de agosto. Las dos partes difieren en la magnitud y el camino que han de tomar estas medidas de ajuste del déficit: los repúblicanos se niegan a aumentar los impuestos y exigen recortar las prestaciones sanitarias.

En junio, la Fed acordó dar por concluido el QE2, el programa de compra de 600.000 millones en bonos mediante la creación electrónica de dinero, que sucedía al QE1 puesto en marcha en el año 2009 para reactivar la economía y el sector financiero. Bernanke justificó esta decisión argumentando que la debilidad de la situación económica parecía transitoria. Este empeoramiento, parece no remitir, aunque Bernanke insiste en su carácter temporal.

La próxima reunión de la dirección de la Reserva Federal y de su Comité Federal de Mercado Abierto, convocada para el próximo 9 de agosto, deberá decidir al respecto.