Muy confidencial

La banca española se estresa con los resultados de los test de estrés

Los bancos y las cajas españoles, junto al Gobierno y al Banco de España, no cejan en su presión para que la Autoridad Bancaria Europea (EBA), institución encargada de realizar los test de estrés a la banca, admita alguna de sus reivindicaciones.

Pero al final parece que todo está perdido. No se ha logrado que las provisiones genéricas ni subestándar como los bonos convertibles contabilicen como capital básico. Eso sí, salvo excepciones. En algún caso muy puntual y que clamaba como discriminatorio, la EBA ha permitido que se sumen como core capital alguna emisión de bonos convertibles canjeado ya en acciones este año.

Las cajas solo han conseguido que la EBA haga una referencia a las provisiones genéricas y subestándar en el informe de cada entidad, como atenuante para cubrir posibles pérdidas. Lo mismo ocurre en general con los bonos convertibles.

Uno de los grandes perjudicados por no incluirse genéricas y convertibles como capital en la primera línea ha sido Santander. El grupo que preside Emilio Botín realizó una emisión de convertibles por 7.000 millones en 2007, que no se transformarán en acciones hasta 2012, el último año que recogen los test (toman la foto fija de los datos de 2010 y los estresan para los ejercicios de 2011 y 2012). El banco ha negociado con EBA para que se incluyera esta emisión como capital al realizarse su conversión dentro del periodo que analizan los test. Pero, salvo un milagro de última hora, la EBA no ha aceptado casi ninguna de las peticiones españolas.

Santander tampoco puede sumarse como capital básico más de 5.000 millones de euros que tiene en provisiones genéricas y subestándar.

Algún banco y algunas cajas han suspendido los test en la primera línea, pero tras sumarse las provisiones salen airosas, y superan la barrera del 5% de core capital. Eso sí, en conjunto las notas de la banca española serán peores que las obtenidas el año anterior. Y es que todas las entidades, también salvo una excepción, cuestionan la objetividad de estas pruebas y creen que la EBA ha perjudicado a España frente a la banca de otros países. Opinan que el Banco de España ha perdido fuerza para presionar.

Ah, toda la gran banca ha aprobado, unos más justos que otros, pero han superado el 5%, apuntan fuentes del mercado.