Muy confidencial

Monago y el descendiente del ministro de Franco

Al nuevo presidente de Extremadura, el popular José Antonio Monago, se le ha llenado la boca estos días asegurando que las diferencias entre los partidos políticos se han diluido como un azucarillo: ya no hay fronteras ni entre IU y el PP ni entre el PP y el PSOE. Pero el subconsciente siempre falla. Según trascendió hace unos días, antes incluso de su investidura, Monago llamó a un joven abogado del Estado pacense, de 29 años, para ofrecerle la consejería de Economía. Hasta aquí, nada que objetar, salvo quizás, su juventud.

Lo que no parecía encajar era el apellido del joven, un brillante empleado, por otra parte, de la Agencia Tributaria: Adolfo Díaz-Ambrona. Su abuelo, del mismo nombre, fue un ilustre ministro de Agricultura del régimen de Franco y líder de Alianza Popular en Extremadura. Tampoco nada que objetar, salvo por el giro de imagen hacia la izquierda que luce su partido y por la servidumbre que se le augura durante toda la legislatura de Izquierda Unida. Hasta el propio Mariano Rajoy, cuentan, llamó a Monago para afearle la conducta: "¿cómo me haces esto, José Antonio?", dicen que le dijo.