El juez dicta prisión bajo fianza de 300.000 euros contra el cerebro de la trama

El juez acusa a Bautista de "consentir" la trama

El presidente del Consejo de Dirección de la SGAE, Eduardo 'Teddy' Bautista, autorizó e impulsó, "probablemente", la trama empresarial "parasitaria" utilizada para defraudar millones de euros a la entidad gestora de los derechos de autor en España, según el auto al que ha tenido acceso 'El País'.

El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz asegura en el auto dictado anoche -por el que envía a prisión eludible con fianza de 300.000 euros al director general de la Sociedad Digital de Autores y Editores (SDAE, dependiente al 100% de la SGAE) y presunto cerebro de la trama, José Luis Rodríguez Neri-, que el proyecto habría sido ideado por el propio Neri, pero que Bautista lo habría "autorizado, consentido y también impulsado", según informa El País. El magistrado afirma que, pese al protagonismo de Neri, "cabe presumir el conocimiento y, cuando menos, asunción tácita de la actividad presuntamente delictiva investigada por parte de otros componentes del Consejo de Administración de la SDAE, especialmente por aquellos que también conforman el cuadro directivo de la SGAE".

El juez también ha decidido imponer una fianza de 150.000 euros a Rafael Ramos, el director de Microgénesisy amigo personal de Neri. Ambos crearon un entramado o línea de empresas encabezado por esa sociedad en el que aprovechando la posición "preeminente y privilegiada" de Neri como director de la SDAE se habrían beneficiado de una "contratación exclusiva".

En ese entramado societario participaban varios familiares y amigos de Neri. Además de su compañera sentimental, María Antonia García Pombo, y su cuñada Eva García Pombo -que ayer fueron puestas en libertad provisional por el juez tras tomarlas declaración en la Audiencia Nacional-, entre los supuestos beneficiarios se encuentra también una hermana del director de la SDAE, Juana Cristina Rodrígez Neri. Por su parte la pareja de Ramos, Elena Vázquez, y la hija de estos, Sara Ramos Vázquez, "también tendrían un papel relevante" en la trama investigada.

Empresa fantasma

La resolución de Ruz relata como la SDAE fuincionaba como una empresa fantasma sin trabajadores, financiada íntegramente por la SGAE, y que subcontrataba para la realización de sus servicios con Microgénesis -de la que Rodríguez Neri fue presidente hasta enero de 2003- de forma exclusiva.

Desde ese año, la empresa pasa a ser controlada por su esposa y su cuñada y sus amigos Ramos y Vázquez. Pero el responsable de la SGAE siguió contando con una tarjeta de crédito a su nombre hasta cuatro años después, cuando la canceló, supuestamente, a raíz de lapresentación de la denuncia contra él en la Fiscalía Anticorrupción. En solo 12 meses, entre 2005 y 2006, gastó con ella 40.018 euros, según el juez.

El supuesto cerebro de la trama contaba además con un importante sobresueldo que ocultaba a través de otra de las empresas que formaban parte de la trama: Hipotálamo. Entre 2003 y 2010, el director de la SDAE llegó a recibir de esa sociedad de su propiedad 1.227.852 euros que se justificaban con facturas falsas por "hipotéticos servicios de consultoría" a esa compañía y que solo contrataba con la filial digital de la SGAE.

El juez subraya en su auto que tanto Bautista como el resto del cuadro directivo de la SGAE así como el Consejo de Administración de la SDAE, conocieron o cuando menos "asumieron tácitamente" la actividad delictiva de Neri y sus familiares.