Altadis mantiene el precio de Fortuna y Nobel; BAT renuncia

Bandera blanca en la guerra del tabaco

Tregua en la guerra del tabaco. Altadis renuncia a rebajar más el precio de Fortuna y Nobel, aunque sí lo hace en diez céntimos en la cajetilla de Ducados Rubio. BAT, por su parte, no rebajará el precio de sus marcas, con lo que se da por bueno el diferencial de 55 céntimos que se ha impuesto en el sector en España.

Altadis anunció hoy su decisión de rebajar diez céntimos el precio de Ducados Rubio. La compañía, eso sí, mantiene inalterado el precio de sus enseñas Fortuna y Nobel, lo que calma la cruenta batalla que ha estallado en el sector desde el 19 de mayo. Esta pacificación se ha visto sustentada con el hecho de que la tercera en discordia, BAT, haya renunciado a reducir más los precios.

La compañía dirigida por Dominic Brisby aseguró hoy en un comunicado que "Altadis se ha visto obligada a bajar de nuevo el precio de Ducados Rubio en respuesta a los agresivos movimientos realizados por sus principales competidores". El director de Asuntos Corporativos y Legales, Jaime Gil-Robles, recordó que "es la única empresa tabaquera en España con centros industriales" en el país, y la que "mayor número de puestos de trabajo tiene en el mismo y la que más tabaco compra" a los agricultores extremeños. "Por todo ello, desde Altadis, seguiremos adoptando las decisiones que sean necesarias con el fin de defender al máximo todos estos intereses".

El objetivo último de esta agresiva estrategia por parte de Philip Morris y el resto del sector podría ser que el Gobierno modifique la estructura fiscal del tabaco, en un movimiento similar al de 2006. Entonces, ante la oleada de sucesivas bajadas del precio del tabaco por parte de los principales fabricantes de tabaco, el Ejecutivo impuso un impuesto mínimo para evitar que las marcas baratas fueran excesivamente accesibles.

La revisión al alza del impuesto mínimo es una de las demandas de los fabricantes de cigarrillos en España, aunque desde su creación solo se ha producido en dos ocasiones, una en noviembre de 2006 y otra en junio de 2009. Con esta medida, los fabricantes de marcas prime sufrirían menos presión por parte de los fabricantes low cost, que han aprovechado para elevar su cuota de mercado en los últimos tiempos.

Ataques y contraataques

A estas alturas, resulta complicado seguir el devenir de los precios en las cajetillas de cigarrillos. El 19 de mayo, Philip Morrisdecidió enfrentarse al Gobierno y a sus decisiones de política fiscal con una rebaja de cinco céntimos en las cajetillas de su enseña L&M, si bien mantuvo sin cambios las de Marlboro y subió las de Chesterfield. Un día después. Altadis respondió con un descuento de 15 céntimos para Fortuna y Nobel, y de 10 céntimos para la marca Ducados, líder del segmento de cigarrillos negros.

El 27 de aquel mes, Philip Morris volvió a la carga. La multinacional volvió a reducir el precio de Fortuna y Nobel hasta 3,5 euros la cajetilla, desde los actuales 3,7 euros, mientras que Ducados Rubio pasaba de 3,5 euros a 3,4 euros.

Ayer mismo, Philip Morris lanzó otra descarga: redujo en 15 céntimos la cajetilla de Marlboro (de cuatro a 3,85 euros). El movimiento a la baja afectó también a Chesterfield, que costará 3,50 euros, frente a los 3,70 euros actuales; y L&M pasará de 3,40 a 3,30 euros.