Algunas entidades llegan al 5%

El FMI advierte del riesgo de la guerra del pasivo en España

El organismo considera que provoca "presiones insostenibles" sobre los márgenes de las entidades.

La batalla por la captación del pasivo abierta en algunos países europeos como España ha conseguido llamar la atención de los organismos internacionales, que se suman así a las advertencias del Banco de España sobre esta práctica. El Fondo Monetario Internacional señala en su último informe sobre Europa que "en algunos países, como por ejemplo España y Grecia, se ha desencadenado una guerra por los depósitos minoristas que provoca presiones insostenibles sobre los márgenes de los intereses".

Las dificultades para obtener financiación en los mercados mayoristas han llevado a las entidades a ofrecer suculentas rentabilidades para captar fondos. En algunos casos las remuneraciones rozan niveles del 5%, cuando los tipos oficiales están en el 1,5%. El supervisor bancario español ha promovido una nueva normativa para penalizar a aquellas entidades que remuneren demasiado su pasivo.

El Banco de España también ha exigido a aquellas entidades que hayan recibido ayudas del FROB que no paguen rentabilidades disparatadas por el pasivo.

Caja Granada ha sido la última en avivar la batalla por el pasivo. La caja, integrada en Banco Mare Nostrum, ha sacado al mercado un depósito al 5% a un año, sin vinculaciones. No obstante, se trata de un producto referenciado al euríbor a un año, por lo que el cliente recibirá esta remuneración si el índice hipotecario, actualmente en el 2,136%, se mantiene entre el 1,9% y el 3,35% en los próximos doce meses. En caso contrario, la rentabilidad será del 0%. Banco Mare Nostrum tiene unas necesidades de capital de 637 millones para poder cumplir con los requisitos de solvencia fijados por el Banco de España.

Esta semana también Catalunya Caixa ha mejorado sus ofertas al elevar el interés del Depósito Reserva sube al 4,50% a tres años y el Depósito Gran Reserva pasa al 4,75% a cinco años.

El FMI, por otro lado, identifica un elemento principal de presión para el futuro inmediato como consecuencia de las grandes necesidades de refinanciación de los países de la periferia de la zona euro, procedentes tanto del sector financiero como de los propios estados soberanos.

"La cifra combinada de los bonos con vencimiento en 2011 representa alrededor del 10% del PIB de Grecia, Portugal y España, prácticamente el doble que en 2007", apunta la institución, que destaca el fuerte aumento de las necesidades de refinanciación detectado en Bélgica, Irlanda y Reino Unido.