TRIBUNA

La FP alemana, un modelo para España

Que las relaciones hispano-alemanas no pueden ser mejores quedó demostrado en el VI Foro Hispano-Alemán que se celebró en los primeros días de abril en Berlín. Se trataron temas de gran actualidad, desde soluciones para la crisis del euro hasta el papel de Europa en un mundo siempre más globalizado, por personalidades relevantes de la política y la economía, como los dos ministros de Asuntos Exteriores, Jiménez y Westerwelle, la ministra de Ciencia y Tecnología, Cristina Garmendia, el ministro de Economía, Rainer Bruederle, el vicepresidente de la Comisión Europea Joaquín Almunia, el exministro de Finanzas Peer Steinbrueck, así como los empresarios Francisco González, del BBVA, Peter Loescher, de Siemens, y Tomas Enders, de EADS, entre otros. Las Semanas Alemanas que se celebran estos días en toda España con actos culturales y políticos subrayan la importancia que tiene España para Alemania.

En el contexto de estas Semanas Alemanas, la Cámara Alemana organizará un seminario en Madrid el 24 de mayo para tratar un tema que en su opinión debería merecer la máxima atención por parte del Gobierno central y las autonomías: presentar el sistema alemán de formación profesional como un modelo a seguir para una necesaria reforma de la formación profesional en España. Mientras que son todavía muy pocos los jóvenes españoles que se deciden por la FP, en Alemania cada día más jóvenes se decantan por el sistema dual de la FP, porque no solo les permite una formación muy práctica, sino que les facilita la entrada en el mercado laboral. Me explicaba Erich Krohn, presidente de VW Finance, que de formación profesional sabe mucho, porque es también presidente de ASET Madrid: "En España hay un problema con las prioridades educativas. Hasta hace poco, para los jóvenes solo había dos opciones: la carrera universitaria, porque sus padres querían que sus hijos progresaran a través de un título académico, o la huida de la escuela para trabajar en la construcción o el turismo, atraídos por salarios muy por encima de los 1.000 euros. Si en algún momento queremos crear un tejido industrial dirigido a la exportación de productos de valor añadido que absorba parte de la bolsa de desempleo, necesitamos trabajadores con un grado de FP comparable al de Francia, Reino Unido o, mejor, Alemania".

No hay que viajar a Alemania para conocer las virtudes del sistema alemán, considerado la clave del éxito internacional de sus empresas. En Madrid y Barcelona se crearon hace 30 años por parte de empresas alemanas en España dos centros de FP con el nombre de ASET, que combinan las clases teóricas (el 35 % de la duración de los estudios) con la formación práctica en empresas -un 65% del tiempo, frente a solo el 25% de prácticas obligatorias que contempla la FP española-. Las empresas financian la formación, por lo que son las primeras interesadas en que los graduados como técnicos de gestión empresarial se queden en sus plantillas para rentabilizar la inversión en los alumnos y en sus formadores. La Cámara de Comercio Alemana para España examina a los estudiantes y otorga los títulos, asegurando así su reconocimiento oficial en Alemania.

Los dos ASET pretenden reformar sus centros para poder impartir sus clases no solo en alemán, sino también en castellano, lo que haría factible la incorporación de empresas españolas. Un reconocimiento como proyecto piloto por parte de las autoridades españolas permitiría a los ASET demostrar su valía, estudiar su implementación en otras titulaciones y buscar soluciones para la convalidación de los títulos en ambos países.

Representantes de los Consejos Superiores de las Cámaras de Comercio alemán y español, así como la CEOE, tienen previsto reunirse próximamente en Berlín para conocer la formación dual alemana con más detalle. Por todo lo dicho anteriormente, la Cámara de Comercio Alemana para España seguirá prestando la máxima atención a este tema y todo el apoyo posible a las iniciativas en ciernes.

Carsten R. Moser. Presidente de la Cámara de Comercio alemana para españa