5d Inversión

Banca: una inversión con pies de plomo

La diversificación internacional salva a los dos grandes del escepticismo que pesa sobre el sector, penalizado por los problemas de España.

Banca: una inversión con pies de plomo
Banca: una inversión con pies de plomo

Santander y BBVA parecen, a priori, dos grandes opciones de inversión: amplia diversificación geográfica; gestión sólida con perspectivas de ir mejorando resultados a lo largo del año; ratios de PER (número de veces que el beneficio está contenido en la acción) de ocho veces, muy atractivos en términos históricos; un valor en libros superior al precio de mercado y una rentabilidad por dividendo interesante, del 7,3% en la entidad presidida por Emilio Botín y del 5% en la de su rival. ¿Una apuesta ideal?... Parece que no de forma inmediata. Finalizada la primera ronda de presentación de resultados, los expertos recomiendan los dos grandes bancos como una inversión de largo plazo. El precio objetivo de consenso de ambos es de 10 euros, un potencial de revalorización de alrededor del 20%. Pero en el futuro más próximo hay demasiadas incertidumbres.

"Hay una volatilidad muy grande, porque la mejora en ingresos sigue supeditada a la evolución del riesgo soberano, cuyo incremento se traduce en un aumento del coste de los pasivos", explica Nuria Álvarez, analista de Renta 4. El riesgo soberano se mide como el diferencial entre la rentabilidad exigida en el mercado a la deuda pública española y la alemana. Este spread ha pasado de 98 puntos básicos (0,98 puntos porcentuales) hace un año a más de 280 en noviembre, para caer luego a 175 en abril y volver a situarse ahora otra vez por encima de los 200 puntos. "No esperamos que se reabra la guerra de los depósitos, pero todo dependerá del riesgo soberano", confirma Nagore Díez, analista de Norbolsa, que añade más factores de preocupación. "Aunque el crecimiento de la morosidad es cada vez menor, el pico en la tasa no se va a ver hasta finales de año o el primer trimestre de 2012. Por eso, hay que ir con mucho cuidado a la hora de invertir en banca", concluye Díez.

Jugar en negativo

Una alternativa para los inversores que quieran ir a corto plazo es jugar a la contra con los bancos y tomar posiciones en derivados para sacar partido de las potenciales caídas. "La banca es el sector que más sufre con el incremento del riesgo país. Por eso, de elegir, yo estaría bajista en los bancos. Además el dinero, el pulso comprador, está ahora en otros valores, como CAF, Ebro Foods o Viscofan", explica David Galán, director de renta variable de Bolsa General.

La coyuntura es incluso más delicada para la banca mediana, con un perfil más doméstico. "Están muy expuestos a una economía que no crece y que está en un proceso de ajuste", explica un analista que pidió no ser identificado. "El ROE el porcentaje que resulta de dividir el beneficio neto entre los recursos propios se va a mantener en el 10% o menos durante todo 2011 y 2012", avisa el experto.

A esto se suma que la valoración de los medianos en términos de PER supera a la de los dos grandes bancos, a consecuencia sobre todo del minirrally vivido a comienzos de año, y se sitúa en niveles de dos dígitos. En resumen, más caros y con peores perspectivas. Desde Credit Suisse se propone como fórmula alternativa para tener exposición a la banca apostar por preferentes y cupones elevados, o por cédulas hipotecarias.

"De momento, la banca solo sirve para hacer trading especulativo a corto plazo", avisa Luis Benguerel, director de renta variable de Interbrokers, que critica la decisión de Santander y BBVA de introducir la fórmula opcional de dividendos en acciones (script dividend), en lugar de exclusivamente en efectivo. "Al final, el efecto es como si fuera una ampliación de capital", subraya. Pero esta opción ha permitido a los bancos mantener el dividendo sin consumir muchos recursos, reforzando al mismo tiempo el capital.

Precisamente, las necesidades de capital constituyen uno de los frentes de batalla de un sector atenazado por los desafíos: incrementos de morosidad, estancamiento del volumen en la actividad, exceso de capacidad instalada, elevada dimensión de activos problemáticos, dificultades de financiación en el mercado mayorista y nuevos y más duros requisitos de solvencia de Basilea III.

El peso del ladrillo

"El año 2011 va a ser un año complicado, muy complicado para la banca. En términos de rentabilidad, negocio y morosidad", resume el profesor Joaquín Maudos, investigador del IVIE. "La clave es el cuadro macro. Con una tasa de paro del 21,2%, la morosidad va a seguir repuntando y el ritmo de concesiones de crédito seguirá en tasas negativas", advierte el profesor. La morosidad está directamente relacionada con el ladrillo. El saldo de créditos vinculado al ladrillo y la construcción es de 1,1 billones de euros. El valor de los créditos problemáticos asciende a unos 180.000 millones de euros y es una partida susceptible de seguir incrementándose.

"El ladrillo es un problema. Los pisos adjudicados se han convertido en un activo improductivo en los balances, pero soltar este lastre implicará reconocer pérdidas y aumentar provisiones", explica Maudos. Es un proceso de digestión que llevará años. El último informe de Estabilidad Financiera del Banco de España, cifra en 96.000 millones (el 9% del PIB) el importe destinado desde 2008 para las provisiones. Las entidades se han visto abocadas a cerrar 2.770 oficinas en dos años, de las que 2.340 corresponden a las cajas, más de la mitad de las sucursales que abrieron entre 2002 y 2008.

Los problemas del sector han quedado patentes en la ronda de presentaciones de resultados trimestrales. El beneficio atribuido en el primer trimestre de los seis principales bancos cotizados (Santander, BBVA, Popular, Sabadell, Bankinter y Banesto) asciende a unos 3.746,34 millones, un 6,9% menos que el año pasado. Pero esta cifra oculta una situación diametralmente opuesta entre Santander y BBVA (un 86% del total), que han conseguido limitar la caída de los resultados y el resto de entidades. Popular gana un 9% menos que el año pasado, pero los demás registran descensos del 19% en el mejor de los casos. La previsión es que la situación vaya mejorando. Las entidades y la economía están reforzándose y en proceso de recuperación. Pero ese es todavía un camino muy largo.

Las cifras

6,9% es la caída del beneficio atribuido registrado en el primer trimestre por los seis mayores bancos.

2.770 oficinas han cerrado bancos y cajas durante los dos últimos años.

9% es el importe de las entidades destinado desde 2008 a provisionar pérdidas es de 96.000 millones, una cifra equivalente al 9% del PIB.