El precio de los nuevos bancos, clave para atraer dinero

Cajas y grandes fortunas: un inversor difícil de seducir

La participación en bancos ha dejado sinsabores a los ricos españoles. El precio de las entidades de ahorro será clave para atraer su dinero.

La semana que comienza será crítica para la industria financiera. El Banco de España desvelará el próximo jueves las necesidades de capital de los grupos del país. Blanco sobre negro después de que el pasado 18 de febrero el Gobierno les impusiera unos mayores requisitos de solvencia. Y a finales de mes, la prueba de fuego: cada entidad deberá dar a conocer cómo pretende salvar su déficit de capital.

Marzo será, pues, un periodo de idas y venidas. De reuniones, encuentros y negociaciones entre los gestores de las cajas, los bancos de inversión, otros asesores y, por supuesto, los potenciales inversores. Como afirmaba recientemente un alto directivo del gremio financiero, "los próximos 20 días van a ser la bomba. La estación de Atocha y el aeropuerto de Barajas estarán al rojo vivo".

En este deambular, las cajas sondearán al capital extranjero y también al nacional. Por lo pronto, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, logró la semana pasada el compromiso de Catar y Emiratos Árabes Unidos (EAU) de invertir 450 millones de euros en entidades de ahorro a través de sus fondos soberanos. Pero esa cifra no sacia ni de lejos los 20.000 millones de euros que, a juicio del propio Banco de España, debe recabar el sector para cumplir con las exigencias que impone el Real Decreto Ley 2/2011 para el reforzamiento del sistema financiero. Algunas agencias de calificación crediticia van todavía más allá. Moody's, por ejemplo, considera que bancos y cajas requieren 50.000 millones. Resulta, pues, obligado llamar a la puerta de las grandes fortunas españolas.

La visita será complicada. "La entrada de familias relevantes en el capital de bancos regionales no ha resultado positiva. Aquellos que desembarcaron en el sector en 2006, hoy cosechan importantes minusvalías", explica un alto ejecutivo de banca privada de una entidad internacional.

Y es que el negocio financiero no es lo que fue. "Habrá quien se anime a participar en alguna caja, pero no será fácil convencerle porque la competencia se ha intensificado, ha disminuido la actividad y los márgenes se han resentido. Además, se han endurecido los requisitos de capital y la mora va al alza. Definitivamente, la banca se mira hoy con unos ojos bien distintos a los de hace unos años". Así describe la situación Borja Durán, consejero delegado de la firma de gestión patrimonial Wealth Solutions EAFI.

Tanto este directivo como los demás expertos consultados señalan como factor clave para atraer capital el coste al que se ofrezcan las cajas al saltar al mercado.

"Es probable que las negociaciones sean difíciles porque puede existir una gran disparidad entre el precio al que esos inversores tomarían una participación y el que están dispuestos a aceptar las entidades", reflexiona Francisco Uría, socio responsable del sector financiero de KPMG. Pero existe algún patrón que emular. "Las condiciones fijadas por La Caixa y la cotización actual de los bancos son una referencia muy valiosa, aunque más bien de precios máximos", agrega el directivo.

Fuerzas vivas de una región

Una de las características de los grandes patrimonios es su relevancia local. Sea por la raigambre de la estirpe o por el espíritu del pater familias, todas estas fortunas han pasado a engrosar las fuerzas vivas de determinadas regiones. En otras palabras, se han convertido en un referente del tejido empresarial de la comunidad autónoma. Por eso, los poderes políticos suelen consultarles -más aún, cortejarles-, para participar en proyectos económicos de envergadura. Y las cajas forman parte de esa categoría.

"Para las autonomías es importante reordenar y potenciar sus mercados financieros locales, y el camino más rápido está en las grandes familias locales. Todavía es pronto para hacer previsiones de éxito en este sentido", explica Diego López Abellán, socio de Accenture.

Los casos que han trascendido hasta el momento son poco halagüeños para las cajas. Fuentes de mercado apuntan que, tanto Amancio Ortega, dueño de Inditex, como Manuel Jove, ex propietario de Fadesa, habrían trasladado su negativa a participar en el capital del banco que constituya Novacaixagalicia al presidente de la Xunta, Alberto Núñez-Feijóo.

El no de ambos empresarios estaría justificado. Ambos cuentan con una destacada presencia en el sector bancario. Ortega es propietario de un 5% de Banco Pastor y Jove del 5,07% de BBVA. Algo similar ocurre con los March. Fuentes oficiales de Banca March indican que la familia de origen balear "no tiene la intención de participar en el proceso". De hecho, el banco que posee opta por mantenerse al margen de toda operación corporativa.

Según reconoce un ejecutivo de banca privada, "es difícil que en las cajas se replique el modelo de familias ligadas a las entidades. Muchas son sagas de banqueros de toda la vida, como los Botín o los Arias. Aquí hablamos de empresarios provenientes de otro sector que tomarían una posición especulativa en la nueva entidad". Varios bancos cotizados cuentan con núcleos de poder integrados por prohombres de su región. Es el caso de Sabadell (Oliu, Lara, Folch Rusiñol y Andic), Pastor (Arias, Ortega y Añón) o Valencia (Soriano, Aznar y Noguera).

Durán coincide con el diagnóstico. La inversión que efectúen las fortunas será en todo caso financiera. "Formar parte del consejo de administración les puede generar fricciones tanto para entrar como para salir. Existen barreras tangibles e intangibles que restan libertad de acción". En caso de entrar en el capital de algún banco de cajas, "las grandes familias tratarán de mantenerse al margen del consejo de administración salvo que desean obtener visibilidad para otras actividades". Es decir, no demandarían un papel activo en la gestión diaria de la caja, que continuaría como hasta ahora. Al final del día, lo que preocupa a los altos patrimonios a la hora de hacer inversiones es lo mismo que al resto de familias del país: la rentabilidad que sacan a sus ahorros.

Transparencia y gobierno corporativo

También influyen otros factores. Aunque haya referentes, valorar una entidad financiera siempre es un desafío y más en el caso de las cajas, donde no hay serie histórica. "Asistimos a una desmutualización de las cajas de ahorros y no es el mejor momento económico. No hay fiebre inversora", dicen en Wealth Solutions.

Luego está la transparencia. "Como cualquier persona, las grandes fortunas quieren claridad", explica un directivo de un banco extranjero. Y en este sentido, las cajas generan incógnitas. Hasta la fecha, han estado fuertemente politizadas y no se sabe si se regirán con criterios de gobierno corporativo similares a los de los bancos en el futuro. Por eso, las entidades de banca privada se muestran más proclives a recomendar a sus selectos clientes que se limiten de momento a comprar otros activos de las entidades de ahorro, como la red de oficinas.

Una gira con paradas en tres continentes

Puertas de embarque, kilómetros de asfalto y andenes de estación. Las cajas de ahorros consagrarán todo el mes a su peculiar tournée para captar inversores foráneos. Realizarán intervenciones en Londres, Edimburgo, París, Fráncfort, Ámsterdam, Tokio, Hong Kong, Pekín, Singapur, Nueva York, Boston, Washington DC... Nada que envidiar a las gestas de los más veteranos del rock'n'roll. Y como en las mejores giras musicales, al frente de cada actuación estarán los primeros espadas de las entidades.

Juan María Nin, director general de La Caixa, y Gonzalo Gortázar, responsable de Criteria, tendrán en marzo la agenda apretada. Pasarán estas semanas visitando siete ciudades europeas y estadounidenses para presentar en sociedad Caixabank, el banco al que la entidad barcelonesa trasladará su negocio financiero.

Banca Cívica también se ha lanzado a la carretera. El grupo formado por Caja Navarra, Cajasol, Cajacanarias y Caja de Burgos se reúne de la mano de Credit Suisse con inversores en Reino Unido, EE UU y Asia. Su objetivo: colocar hasta el 40% de su capital en el mercado.

Banco Base, cabecera de la fusión de Cajastur, CCM, CAM, Caja de Extremadura y Caja Cantabria, también ha programado un road show internacional. Lo liderará Manuel Menéndez, primer ejecutivo del banco y de la entidad asturiana.

Las cajas no están solas en su empeño por darse a conocer. La CECA desarrolla estos días varios encuentros con inversores en las principales plazas financieras de Asia para explicarles la nueva normativa bancaria española. En julio realizó un tour idéntico por las grandes ciudades europeas y, en septiembre, otro por EE UU.