El supervisor mira con lupa la clasificación de los créditos inmobiliarios y las participadas

El Banco de España rebaja el ratio de capital de la banca

El Banco de España ha revisado ligeramente a la baja los ratios de capital presentados por bancos y cajas en los resultados correspondientes a 2010. El supervisor ha sido muy estricto al contabilizar los riesgos vinculados al ladrillo.

Imagen de la fachada del banco de España
Imagen de la fachada del banco de España

El Banco de España no ha dado tregua. Pretende que el mercado vuelva a confiar plenamente en el sistema financiero español rápidamente. Por ello, el jueves cuando publique la situación de solvencia de cada entidad y las necesidades de capital que aquellas cajas o bancos que no cumplan con los estrictos requisitos establecidos por el Gobierno, quiere que el margen de dudas de los mercados sea completamente nulo.

El supervisor, de hecho, ya revisó y comunicó hace unos días a bancos y cajas su core capital o capital básico según las nuevas directrices establecidas por el real decreto de recapitalización del pasado 18 de febrero. Y ha sido una vez hechas las correcciones cuando los auditores, los verdaderos interlocutores del Banco de España y las entidades en las últimas semanas, han remitido al supervisor el pasado 4 de marzo los datos auditados de solvencia, liquidez y riesgo inmobiliario.

Varias entidades financieras aseguran que tras el primer análisis realizado por el Banco de España a los ratios de solvencia, la conclusión más generalizada es que como era de esperar en estos momentos, el supervisor ha aplicado la norma en el sentido más estricto y ha modificado a la baja los core capital presentados por bancos y cajas en sus respectivas presentaciones de resultados correspondientes a 2010 en unas décimas.

"Está siendo muy estricto en cuanto a la clasificación de los riesgos con promotores, constructores y participadas vinculadas a estos sectores, aunque sea indirectamente", señala un directivo de un banco mediano.

Un homólogo suyo reconoce que esta reclasificación ha derivado en una ligera baja la ratio de solvencia que había presentado la entidad en sus resultados anuales, y que ahora ha corregido. En ambos casos, no obstante, la revisión a la baja de sus core capital no han trastocado ni sus planes de futuro ni necesitan inyecciones de fondos extra por ello. "Han sido unas décimas, no más. Si hubiéramos tenido una ratio ajustada pues sí nos hubiera perjudicado, pero al estar por encima del 8%, la corrección no altera nuestros planes", subraya un director financiero de un banco.

El problema es para aquellos bancos o cajas que están rozando el 8% de core capital. "En estos casos si puede suponer algún trastorno en sus planes para captar capital, ya que les mete presión", señala un analista.

En las últimas semanas varios bancos han mejorado su core capital acudiendo al mercado. El último caso ha sido Banco Pastor, que la semana pasada anuncio la emisión de convertibles por 251,8 millones de euros, con la que pasara de tener un capital principal del 8,45% al 9,83% si coloca toda la emisión. Las cajas lo harán ahora con sus respectivas salidas a Bolsa y venta de carteras industriales.

Negociación con PP

Mientras, el Gobierno sigue intentando llegar a un acuerdo con el PP para que apoye el real decreto ley de recapitalización el próximo jueves. Las cajas de ahorros, a través de CECA y de su nuevo director general, José María Méndez, que fue subdirector del Tesoro con el Gobierno del PP, también están asesorando para intentar llegar a que el principal partido de la oposición consensúe el decreto ley.

Una de las principales reivindicaciones del PP es que el Gobierno acepte alguna de las reivindicaciones que está realizando la Xunta de Galicia para que Novacaixagalicia se recapitalice. El PP recuerda que el Gobierno ya aceptó ciertas reivindicaciones de CiU para ampliar el plazo para que el FROB estuviera sentado en las cajas dos años y así poder recapitalizar Catalunya Caixa y Unnim sin prisas y eligiendo en ese periodo de tiempo su futuro sin presión.