No afectarán a los resultados anuales

La OMT mantiene su previsión de crecimiento del turismo pese a los conflictos

La Organización Mundial del Turismo (OMT) mantiene su previsión inicial de crecimiento del turismo mundial en 2011, de entre un 4% y un 5%, a pesar de la escalada del precio del petróleo y la inestabilidad política en Oriente Medio y el Norte de África.

El secretario general de la OMT, Taleb Rifai, aseguró hoy, con motivo de la celebración en Andorra del primer Foro Global de Turismo, que los acontecimientos que se están produciendo en dicha región del mundo, no afectarán a los resultados anuales de la industria turística mundial.

Esto se debe al desvío de los flujos turísticos a otros destinos alternativos, entre ellos España, que, en opinión de muchos, les podrá beneficiar este año, aunque Rifai lo descartó, al considerar que sólo sería posible si los conflictos se prolongaran por mucho más tiempo.

Rifai explicó, asimismo, que hay que desligar la subida del precio de combustible de la inestabilidad vivida en el norte de África, ya que su escalada se había iniciado en octubre pasado.

Aunque afectará al sector del transporte, Rifai consideró que éste tiene capacidad para absorber la subida y, además, recordó que los precios del petróleo siempre has sido oscilantes, por lo que no es nada nuevo para la industria turística.

No obstante apeló a la sensibilidad de los Gobiernos para que no penalicen al sector turístico, recién recuperado de la crisis, con más tasas e impuestos que repercuten, en última instancia, en el consumidor.

En el mismo sentido se expresó el responsable de VisitBritain Christopher Rodrigues, quien echa de menos contar con políticos locales más preocupados por los problemas del sector, y recordó que cuando el Gobierno británico subió los impuestos que gravan al turismo, nadie se percató de ello en contraste con las protestas multitudinarias por el encarecimiento de las matrículas universitarias o el recorte del presupuesto destinado a la defensa.

La organización ni siquiera revisa a la baja su estimación de crecimiento, de entre un 7 y un 10%, para Oriente Próximo aunque ahora cree que el aumento será más cercano al primer porcentaje.

En cuanto a Egipto y Túnez, los principales centros de atracción turística están abiertos al público, las líneas aéreas han reanudado sus vuelos y ha vuelto la confianza entre los turistas.

Gracias a ello, los operadores de muchos de los grandes mercados emisores han vuelto a vender paquetes vacacionales a estos destinos.

En Egipto, que recibe anualmente unos 12 millones de turistas, los meses fuertes son octubre, noviembre y diciembre, por lo que tiene suficiente tiempo para preparar su temporada alta, y respecto a Túnez, Rifai prevé que el destino estará ya totalmente recuperado en el verano.

El vicepresidente de Sol Meliá Sebastián Escarrer, también presente en el foro, coincidió con Rifai en señalar que los acontecimientos en esta región no son positivos a corto plazo para el turismo pero opinó que le benefician en el futuro.

El empresario considera que para el turismo y el turista es necesaria la democracia, ya que ayuda a la transparencia y el control de la corrupción, por lo que el cambio político será bueno no sólo para la región, sino para todo el mundo.

La cadena mallorquina tiene cuatro hoteles en Egipto de los que dos están cerrados, pero Escarrer espera que pronto puedan reabrirse al público.

En cuanto a Túnez, el grupo hotelero tenía 18 hoteles pero debido a la inestabilidad jurídica que reinaba en el país, decidió abandonar el destino hace un año.