Es uno de los clubes mejor gestionados de Europa

Las cuentas del Arsenal se anotan la primera victoria frente a las del Barça

F.C. Barcelona y Arsenal presentan dos modelos parecidos en lo futbolístico: fútbol de ataque, jugadores de cantera o fichaje de promesas. En los despachos, sin embargo, la realidad es diametralmente opuesta. El Arsenal es un ejemplo de buena gestión financiera. El Barça, tras la revisión contable puesta en práctica por la nueva directiva, presenta dudas acerca de su viabilidad, dado su cash flow negativo, según un estudio comparativo de ambas entidades.

El delantero argentino del FC Barcelona, Leo Messi.
El delantero argentino del FC Barcelona, Leo Messi.

El F. C. Barcelona se enfrenta hoy en dieciseisavos de la Champions League al Arsenal , uno de los clubes ingleses más legendarios, que en los últimos años, de la mano del francés Arsène Wenger, ha hecho olvidar el fútbol plomizo y conservador que le hizo famoso durante décadas. El Barça llega al partido en su mejor momento futbolístico, a considerable distancia en el terreno de juego que sus contrincantes. Las cosas son distintas en los balances. El club londinense es uno de los referentes en gestión económica y financiera de clubes de fútbol. Actualmente, es junto al Bayern de Munich las dos entidades que mejor funcionan, a gran distancia de otros clubes pertenecientes al top 10 europeo, según las ciferas que se derivan de un estudio del experto en economía deportiva y profesor de la Universidad de Barcelona, José María Gay de Liébana. El presidente del Barça, Sandro Rosell, ha de poner en los despachos la misma calidad que pulula vestida de blaugrana por el césped de los estadios. Arsenal y Bayern invierten con mesura, se endeudan de forma acorde con sus posibilidades, no gastan más de lo que ingresan, sus costes salariales son controlables, han hecho de la explotación de sus estadios un efectivo y robusto motor económico sabiendo sacar un óptimo rendimiento a tales activos. El Arsenal, además, es un ejemplo de transparencia informativa y contable.

Miremos en primer lugar la cuenta de resultados. Durante las últimas temporadas, el F.C. Barcelona mantiene un itmo de crecimiento económico destacado, que le ha llevado a concluir la pasada temporada con una facturación de 398 millones, apenas superado en la lista global por los 438,6 millones ingresados por el Real Madrid. En 2000, su cifra de negocio superaba por poco los 118 millones. La buena evolución futbolística del conjunto que dirige Pep Guardiola y su creciente proyección internacional hace indicar que estos números pueden seguir creciendo.

El Arsenal se ha movido general mente en cifras de facturación inferiores a los 200 millones de euros. Sin embargo, en la temporada 2006/07 experimentó un aumento considerable de sus ingresos, coincidiendo con la puesta en marcha de su nuevo estadio, Emirates Stadium. Esta inauguración lo catapultó por encima de la cota de los 250 millones. La temporada pasada la concluyó con una facturación superior a los 274 millones. Gay de Liébana apunta, no obstante, que a la vista de la evolución seguida en su facturación durante las cuatro últimas temporadas, se advierte un cierto estancamiento en los ingresos ordinarios que dejaría entrever que el desarrollo del Arsenal como tal "ha alcanzado sus topes".

El Barça supera al Arsenal en retransmisiones televisivas y comercialización y publicidad, aun cuando el Arsenal supera en bastante al Barça en lo tocante a los ingresos por matchday, es decir, entradas y taquillaje, socios y abonados. Sin duda, el motor del Emirates Stadium funciona a pleno rendimiento o poco le falta a la vista de sus números. El Arsenal, eso sí, barre en lo referente a los ingresos atípicos procedentes de los réditos inmobiliarios, que catapultan su facturación global hasta facturación global los 465 millones.

En el capítulos de gastos destaca el peso del personal con casi 235 millones, monto elevado aunque conviene subrayar la existencia de varias secciones y los premios por títulos logrados. El Arsenal se gasta 135 millones en pagar a su plantilla. Mientras que en el club azulgrana ese coste salarial impacta en un 63,2% sobre la cifra de negocios, en el londinense solo lo hace en 49,8%. "El Barça ha de tomar buena nota, pese a sus peculiaridades, sobre los planteamientos retributivos del Arsenal", asegura Gay de Liébana. Existe una "desproporción desmesurada" en el capítulo de otros gastos de explotación, con un dispendio por parte del Barça de casi 140 millones, con un impacto del 37,7% sobre el importe neto de la cifra de negocios, en tanto que en el Arsenal los poco más de 67 millones suponen el 24,7% de su cifra de negocios.

Pese a lo que pudiese pensarse, la política de cantera del Barça no evita que el coste de los jugadores se plasme en la amortización del inmovilizado intangible deportivo: 71 millones en el equipo español y 30,6 millones en el Arsenal. Es decir, el 19,1% y 11,3% sobre importe neto de la cifra de negocios, respectivamente. El Barcelona tiene una pérdida de expliotación del 61 millones, frente a los beneficios de 43,4 millones del Arsenal. Los gastos financieros y los extraordinarios agravan las cifras del Barça, mientras que las del Arsenal permanecen algo más estables, con lo que la parte baja de ambos clubes parece el día y la noche: el equipo londinense gana 74 millones netos; el Barça, en cambio, pierde 79,6 millones.

El balance también muestra diferencias por goleada. Quizás el Arsenal sea uno de los clubes europeos con mayor volumen de patrimonio, como lo confirman sus más de 900 millones, mientras que el Barça luce un patrimonio global de cerca de 490 millones.

El activo no corriente en ambos casos se convierte en el capítulo fundamental de la inversión, representando 607 millones en el Arsenal - el 67,4% de todo el activo - y casi 380 millones de euros en el Barça - el 77,5% del conjunto del activo -. Aun cuando exista ese paralelismo entre los activos no corrientes o fijos de ambos clubes, la calidad no es la misma en ambos casos: el Arsenal ha destinado importantes recursos a su flamante estadio y zonas anexas en tanto que el Barça aplica los recursos prioritariamente a armar la plantilla.

El activo corriente del Arsenal se muestra más potente que el del Barça, que tiene un peso porcentual en cada club sobre el activo global del 32,6% y 22,5%, respectivamente.

La financiación del Arsenal se estructura de una manera "bastante equilibrada", según Gay de Liébana. El patrimonio neto, con más de 312 millones, aporta el 34,7% de los recursos financieros a disposición del club, la deuda a largo plazo - debido a la coherencia en el planteamiento de la financiación del Emirates Stadium - con más de 399 millones de euros equivale al 44,3% de la financiación del club gunner, y la deuda a corto plazo, al cierre de la pasada temporada se cifraba, en 189 millones con un peso porcentual en el conjunto del pasivo del 21%.

La situación financiera del Arsenal es notablemente mejor que la del Barça tras la temporada 2009/10, cuando el club azulgrana llevó a cabo, en la reformulación de sus cuentas, una serie de ajustes que abocó a la entidad a comunicar un patrimonio neto negativo de más de 59 millones, reflejar una deuda a largo plazo superior a los 114 millones - equivalente al 23,3% del pasivo total - y sufrir una embestida de más de 434 millones en el pasivo corriente, con una "excesiva e inquietante" concentración de deuda con vencimiento a corto plazo - representativa del 88,7% del pasivo total.

Si se observan los balances de Arsenal y Barça de un año atrás, se advierten diferencias sustanciales, sobre todo, en el caso del FC Barcelona por lo que se refiere a su patrimonio neto y en el Arsenal en su pasivo corriente. En el Barça se pasa de unos cortos fondos propios o patrimonio neto ligeramente positivo, de casi 21 millones, a la actual "encrucijada" de capitales propios bajo mínimos, con la sombra de la deuda a largo plazo que antes era algo superior y la asfixia de la deuda a corto plazo, muy desbocada en el ejercicio anterior, aun cuando no alcanzaba los peligrosos límites que se dan a 30 de junio de 2010.

En cambio en el Arsenal se ha producido un aumento muy acentuado del activo corriente, del orden de unos 100 millones, y dentro de la financiación se ha operado una metamorfosis positiva. Así, el patrimonio neto, o sea, los fondos propios del club londinense pasan de 228 millones a más de 312 millones - del 23,2% al 34,7% -, la deuda a largo plazo repunta ligeramente - de 381,4 millones a 399,4 millones, del 39% al 44,3%, y, por último, la deuda a corto plazo que en 2009 se elevaba a 368,6 millones ahora se rebaja a 189,4 millones, en casi 180 millones.

La situación futbolística del Barça es envidiable. No así la económica. El cash flow que genera el club es negativo, con lo cual no dispone de cobertura frente, a la deuda total contraída a 30 de junio de 2010. "La urgencia en la puesta en marcha de un plan de choque económico es crucial en el FC Barcelona a fin de lograr su viabilidad financiera", apunta Gay de Liébana. En el caso del Arsenal, su posición de flujo de caja es consederablemente buena, dado que el excedente financiero del club gunner se construye primordialmente sobre la base de un beneficio neto de 75 millones y el resto corresponde a amortizaciones.