Brasil, India o China

El BM ve a los países emergentes como futuros motores de la economía

El vicepresidente del Banco Mundial (BM), Otaviano Canuto, afirmó hoy que los países de economías emergentes, especialmente Brasil, India y China, pueden convertirse en breve por primera vez en el motor principal del crecimiento mundial.

"En el futuro, posiblemente las economías emergentes no sólo no se verán arrastradas por el retroceso de las economías de los países ricos sino que pueden arrastrar a la economía mundial hacia la recuperación", dijo Otaviano en una conferencia en Londres.

El vicepresidente y responsable de las políticas de reducción de la pobreza del BM presentó en el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) el libro "Pasado mañana", editado por esta institución financiera multilateral, que analiza el papel de las naciones emergentes en el futuro de la economía del planeta.

Otaviano Canuto, ex secretario de Asuntos Internacionales del ministerio de Finanzas de Brasil, explicó que la conclusión de ese libro apunta a que hay un cambio de tendencia en el conjunto de las economías emergentes que las puede convertir en "locomotoras globales".

"Algo ha pasado que ha hecho que los países emergentes crezcan de manera conjunta por su lado y significativamente por encima de los países ricos. No es sólo China e India", argumentó el economista brasileño.

La reciente recesión mundial ha demostrado, en su opinión, que las economías de los países emergentes no sólo son "muy resistentes" sino que "muestran por primera vez en décadas que no tienen una evolución paralela a las economías de los países ricos".

Otaviano matizó que actualmente estos países "no tienen aún el peso para producir el milagro" de la recuperación mundial, pero pidió tener en cuenta las cifras y constatar que de aquí a 2020 "pueden representar el mayor porcentaje del PIB mundial".

Otros elementos alentadores son unas cuentas saneadas, con un gran potencial para las inversiones, sobre todo en infraestructuras, el gran margen de mejora en el terreno tecnológico, el crecimiento de las clases medias y la disposición de recursos naturales.

No obstante, Otaviano señaló que este potencial depende en gran parte de la futura acción de los Gobiernos, de que sepan ver el reto y emprender las medidas necesarias que impulsen la productividad.

Su impresión es que la gobernabilidad también ha mejorado en la última década: "hace 10 años era impensable que hubiera políticas monetarias serias en estos países y ahora se habla también de políticas fiscales serias. Esto representa un avance".

"Creo que se ha mejorado", dijo Otaviano, que puso los ejemplos de Michelle Bachelet en Chile y Luiz Inacio Lula da Silva en Brasil, y que consideró "cuestión de tiempo" que Gobiernos "más cerrados" como el de China "se acomoden social y políticamente a los cambios generados por un mayor y constante crecimiento económico".

"El cambio llegará de una manera natural. Lo que no sabemos es cuál será el ritmo. Nos movemos en un mundo nuevo y por descubrir y éste es un proceso de aprendizaje", pronosticó.

"æpermil;ste es un proceso que no tiene receta y en el que sólo se puede confiar en el sentido común", continuó Otaviano, quien añadió que para que este potencial se haga realidad países como China, India y Brasil "tendrán que aprender a comprometerse" en la tarea de tirar en un futuro cercano del carro de la economía mundial.