Comisión de Investigación de la Crisis Financiera

Bernanke dice que la crisis deja claro que no puede haber firmas demasiado grandes

El presidente de la Fed, Ben Bernanke, dijo ayer ante la Comisión de Investigación de la Crisis Financiera que si se puede extraer solo una lección de lo ocurrido a partir del verano de 2007 es que "el problema de las firmas demasiado grandes como para no dejarlas caer debe solventarse".

Bernanke afirmó que estas empresas grandes, interconectadas o con funciones críticas aumentan la vulnerabilidad del sistema financiero y crean una serie de problemas en el largo plazo incluso en momentos de calma. Entre ellas, las ventajas competitivas sobre las pequeñas empresas que saben que no obtendrán el favor de unos Gobiernos que no se pueden permitir gestionar un sistema hundido.

Bernanke cree que con la reforma regulatoria recién aprobada y las disposiciones que emanen de Basilea, ya hay herramientas para gestionar el riesgo que suponen estas firmas y avanzó que confía en que incluso sin intervención, "con el tiempo se reduzca el tamaño y la complejidad de algunas de estas entidades".

Bernanke defendió la política monetaria de tipos bajos durante la creación de la burbuja. Eso sí, admitió que la Fed no había estado lo atenta que habría debido a la hora de detectar los abusos que se cometían en el mercado hipotecario. Según el experto en la Gran Depresión, el sistema era muy vulnerable a cualquier crisis, entre otras cosas, por la escasa supervisión de la "banca en la sombra". Bernanke admitió que no todas las innovaciones financieras son buenas y que se examinarán mejor en el futuro.

El presidente de la Fed compareció ante la Comisión un día después de que esta examinara el colapso de Lehman. Bernanke fue repetidamente preguntado por qué no ayudó a salvar a la firma y respondió, una vez más, que no tenía las herramientas para hacerlo. Repitió que a diferencia de AIG, Lehman no tenía avales para conseguir liquidez pública. Bernanke dijo que tras la caída de Lehman no quiso ser tan específico en sus explicaciones para no sembrar más el pánico en el sector financiero.