La solidez financiera de las 'telecos'
Las empresas de telecomunicaciones europeas trabajan duro para reparar los daños por la avalancha de recomendaciones sobre beneficios que soportaron los inversores el año pasado. Las mejoras operativas ayudaron a France Télécom, a Telefónica y a la británica BT a superar las expectativas en el segundo trimestre. Vodafone, el mayor grupo de telecomunicaciones de Europa, hizo lo mismo la semana pasada. Aunque se observa un progreso financiero en el sector, los vientos en contra persisten a nivel económico y estratégico.
La gran sorpresa de Vodafone fue un retorno al crecimiento de los ingresos por servicios, una medida operativa clave. France Télécom y Telefónica también mostraron mejoras de ingresos a través de varios mercados europeos, incluso en España, donde la caída se ha desacelerado. BT sorprendió a los inversores con un retorno positivo en el flujo de caja en el trimestre, tras reducir los costes.
Al reforzarse la confianza, un número creciente de compañías están asumiendo compromisos de dividendos a tres años. Las acciones de France Télécom subieron un 7% tras haber prometido un pago anual de 1,40 euros por acción hasta 2012. También lo hizo Telefónica en los últimos trimestres y Deutsche Telekom y BT. Mientras que los accionistas del sector esperan que se mantengan los altos dividendos, algunas promesas son novedosas.
Estas manifestaciones de disciplina financiera son aplaudidas por inversores nerviosos ante la incertidumbre económica. La decisión de France Télécom de expandir su presencia en África ha pesado en el precio de la acción del operador. La nueva promesa de pago no descarta grandes fusiones y adquisiciones (de 5.000 a 7.000 millones) y envía un mensaje claro de que la dirección tiene en cuenta a los accionistas antes de construir el imperio.
Pero la parte estratégica puede frenar el entusiasmo de los inversores. El pacto de Telefónica para comprar Vivo a PT plantea interrogantes sobre qué hará con su participación en Telecom Italia. El éxito de la ambición de BT por la televisión de pago está por verse. Y Vodafone necesita atender las preocupaciones de los inversores sobre su cartera de expansión.
Por Una Galani